Voces locales, datos locales: cómo la localización puede fortalecer la eliminación de la malaria en África

14/04/2026 | Crónicas y reportajes

 

Para un centro de salud en el norte de Togo, el análisis y uso eficaz de los datos de vigilancia rutinaria pueden marcar la diferencia entre identificar tempranamente un aumento de casos de malaria o solo reconocerlo cuando las salas están llenas y los niños presentan una enfermedad grave. En los programas contra la malaria en África, la capacidad del personal sanitario para comprender y actuar en función de los datos influye directamente en quién recibe la atención oportuna.

Sin embargo, en los programas contra la malaria de la región, se espera cada vez más que el personal sanitario analice tendencias y guíe las respuestas utilizando datos rutinarios, a menudo con acceso limitado a una formación avanzada y práctica que refleje su idioma, contexto y necesidades analíticas. Cuando el aprendizaje no es accesible o contextualizado, los datos pueden recopilarse, pero no utilizarse plenamente para la toma de decisiones.

Para abordar este problema, la Organización Mundial de la Salud (OMS) desarrolló el curso Malaria: Aprovechar el poder de los datos rutinarios de los centros de salud, y lo puso a disposición en inglés, francés, español y portugués en la plataforma de aprendizaje en línea de la Academia de la OMS como parte de un programa de aprendizaje combinado. Dirigido por la Dra. Deepa Pindolia, el curso se diseñó desde el principio con la localización como principio fundamental, reconociendo que el análisis de datos ya es complejo y que aprenderlo en un segundo o tercer idioma no es efectivo.

Para el Dr. Atekpe Payakissim Somiabalo, coordinador del Programa Nacional de Control de la Malaria (PNCM) en Togo, impartir la capacitación en francés fue crucial. «La principal prioridad es capacitar al personal operativo en un idioma que dominen para que todos comprendan la importancia de los datos recopilados para la toma de decisiones«. Según el PNCM, la malaria sigue siendo la principal causa de enfermedad en Togo, representando el 30 % de las consultas ambulatorias, el 9 % de las hospitalizaciones, más de 2,18 millones de casos y 993 muertes en 2024.

Cuando se le preguntó si recomendaría el curso a sus colegas que trabajan en la eliminación de la malaria, el Dr. Somiabalo fue enfático:

Sí, sí y sí. Cualquier intervención eficaz para combatir una enfermedad determinada se basa en un mejor sistema de vigilancia. Necesitamos desarrollar planes de acción operativos contextualizados para resolver los problemas identificados y mejorar la cobertura y los indicadores de rendimiento”.

En Senegal, Médoune Ndiop, especialista en monitoreo, evaluación y vigilancia del PNCM (2002-2025) y copresidente de su grupo de trabajo (2018-2024), comparte esta observación sobre la importancia del aprendizaje localizado, contextualizado y accesible para el personal sanitario en los diferentes niveles del sistema de salud:

«Aumenta la comprensión de los participantes y garantiza una mejor comprensión de los conceptos», señaló. «El uso del idioma oficial local facilita la interacción con los participantes, especialmente en ejercicios de análisis e interpretación«.

Thibaud de Chevigny, experto en malaria y facilitador del curso, ha sido testigo de esta transformación en toda África. Tras más de una década apoyando programas contra la malaria en la región, cree que la localización no es opcional, sino fundamental:

“La traducción es absolutamente esencial, ya que la mayoría de los equipos de programas subnacionales y los responsables de información sanitaria en África no trabajan en inglés. Cuando las personas pueden aprender en su propio idioma, los conceptos son más claros, la capacitación se percibe más inclusiva y también crea más oportunidades para que el aprendizaje se transmita en cascada”.

Para de Chevigny, toda la capacitación debe estar completamente localizada y adaptada al contexto:

“Más allá de la traducción, el verdadero impacto se produce cuando el curso se localiza para reflejar el contexto de cada país. He visto cómo los participantes se involucran mucho más cuando utilizamos datos epidemiológicos locales o estudios de caso. De repente, las discusiones pasan de la teoría a la realidad cotidiana”.

Este enfoque es crucial en una región que soporta la mayor parte de la carga mundial de malaria. Según el Informe Mundial sobre la Malaria 2025, el 94 % de los casos de malaria a nivel mundial se produjeron en la Región de África de la OMS en 2024. De las 610000 muertes por malaria, el 95 % se produjeron en la Región de África de la OMS y tres cuartas partes de ellas se produjeron en niños menores de cinco años. Como destaca de Chevigny, la vigilancia sistemática es fundamental para un control eficaz de la malaria, especialmente en una época de creciente resistencia a los insecticidas y medicamentos, cambio climático y disminución de la financiación, lo que hace que la toma de decisiones basada en datos sea más crucial que nunca:

«Mi principal esperanza es que el personal sanitario adquiera la confianza necesaria para utilizar los datos de vigilancia como una herramienta eficaz para la toma de decisiones en su trabajo diario. Quiero que finalicen el curso sabiendo que su papel en primera línea es fundamental para reducir la carga de la malaria y que cuentan con los conocimientos y las habilidades prácticas para marcar una diferencia tangible».

Fuente: OMS

[Traducción, Jesús Esteibarlanda]

[CIDAF-UCM]

 

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