El nigeriano Ernest Danjuma Enebi comparte una reflexión sobre la importancia del trabajo conjunto de la comunidad africana. Concretamente, se basa en una experiencia personal vivida hace 10 años en el aeropuerto de Sudáfrica, donde se vio frustrado por un proceso largo, caro y hostil para lograr viajar de un país a otro. A raíz de estos hechos, decidió escribir un artículo criticando las políticas sudafricanas de visado hacia los nigerianos. Pronto, su artículo adquirió peso entre la sociedad y terminó por convertirse en un símbolo más amplio de las tensiones entre Nigeria y Sudáfrica.
La crítica a la política gubernamental fue, en algunos casos, malinterpretada y empleada como instrumento polarizador para atacar al pueblo sudafricano, por lo que Danjuma salió al paso para comentar que nada podía estar más lejos de sus objetivos iniciales, pues él se considera una persona implicada en la construcción de un discurso alentador sobre África, buscando fomentar la cooperación entre todos los países que conforman el continente.
Debido a estas políticas de visados, estuvo un largo tiempo sin animarse a viajar a Sudáfrica. Sin embargo, su regreso al país se dio en el contexto de una iniciativa social -la construcción de canchas de baloncesto en Johannesburgo por la organización Giants of Africa– que fomentaba la cooperación y el desarrollo juvenil en el continente. Este acontecimiento coincidió además con un avance diplomático concreto: en una reunión bilateral entre los presidentes de Nigeria y Sudáfrica, este último acordó facilitar los requisitos de visado para turistas y empresarios, marcando una mejoría en las relaciones oficiales y en la experiencia de quienes viajasen al país.
Así, 10 años después, inspirado además por conversaciones con amigos y figuras africanas, Danjuma propone sustituir la confrontación por más interacción y entendimiento directo entre africanos, defendiendo que “la verdadera comprensión surge de la interacción directa”, que podría ser muy beneficiosa para los países africanos.
Danjuma concluyes de su experiencia tan personal que pese a la persistencia de prejuicios y tensiones, la unidad africana solo puede lograrse mediante la diplomacia, la cooperación cultural y social y el contacto directo entre los pueblos. Frente al boicot y la crítica aislada, propone el compromiso constructivo, el diálogo y el intercambio cultural como vías para superar divisiones y construir un futuro mejor para África. Hace hincapié, además, en su deseo de una mayor unidad de la sociedad africana, que logrará en última instancia que todos sus pueblos se vuelvan más fuertes.
Fuente: Guardian Nigeria
[CIDAF-UCM]
