Una escuela keniana como modelo de educación africana

26/03/2026 | Cultura

La escuela de Talentos Rare Gem, en Kenia, planifica sus clases para estudiantes con dislexia, desarrollándolas a partir de estímulos visuales, auditivos y táctiles. A pesar de que el acceso a la educación pública ha crecido en el país, muchos niños con dificultades de aprendizaje siguen quedándose atrás. Rare Gem es una de las pocas escuelas kenianas que ajusta el currículo oficial para atender a estudiantes con dislexia y otras necesidades. Este trastorno “afecta aproximadamente al 10 % del alumnado” y supone un freno para la alfabetización. Jason Malak Atati, estudiante, dice de su anterior escuela, “los profesores no me entendían”, pero actualmente, alega “esta escuela es mucho mejor”, ya que el nuevo método le permite aprender realmente.

El enfoque pedagógico se basa en identificar señales tempranas. Dennis Omari, educador en necesidades especiales, explica que “las primeras señales a las que debemos prestar atención son si los niños tienen dificultades con la conciencia fonológica (incapacidad para escuchar los sonidos exactos en un idioma en particular) y si no logran leer”. Para responder a estos retos, el centro aplica un método multisensorial que combina colores, canciones y objetos físicos para facilitar la comprensión. La metodología también cambia el rol tradicional del profesor, ya que aquí, “se enseña paso a paso hasta que el alumno comprenda lo que se enseña, no con un método de clase magistral donde el profesor está al frente”.

Fundada en 2012 por la Organización de Dislexia de Kenia, la escuela atiende a unos 210 estudiantes. Su creadora, Phyllis Munyi, impulsó el proyecto tras vivir de cerca las dificultades de su propio hijo. El acceso, sin embargo, sigue siendo difícil, ya que, la matrícula es de 180 dólares por trimestre, una cifra considerablemente superior a la de las escuelas públicas en Kenia.

El estigma y la falta de información entre los padres dificulta el acceso temprano a este tipo de educación, a lo que se suma el acoso sufrido en otros centros. Geoffrey Karani, exalumno y hoy profesor, dice que “en otras escuelas normales, había mucha discriminación y mucho acoso”. Ahora acompaña a sus alumnos desde la experiencia, “no solo enseño, sino que les muestro a los niños que he pasado por lo mismo”.

Fuentes: AP News – SFGate

[CIDAF-UCM]

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