La movilidad eléctrica se consolida en el camino de Túnez hacia una mayor independencia energética. Como país importador de hidrocarburos, la electrificación del transporte aparece como una alternativa clave para reducir la dependencia de los combustibles fósiles y aliviar el peso de la factura energética nacional. Las autoridades tunecinas consideran que el aprovechamiento de fuentes renovables, especialmente la energía solar y eólica, permitirá abastecer de forma local a los futuros vehículos eléctricos. Esta combinación entre producción verde y transporte sostenible podría traducirse en importantes ahorros económicos anuales y contribuir a equilibrar la balanza comercial.
En este contexto, el pasado diciembre se celebró en Túnez un taller que reunió a representantes del sector público y privado, marcando un avance significativo en la definición de la Estrategia Nacional de Movilidad Eléctrica. El encuentro se enmarca en el proyecto E-mobility, impulsado por la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI) y ejecutado por la Agencia Nacional para la Gestión de la Energía (ANME). Durante la jornada se presentaron los progresos del proyecto y se abrió un espacio de diálogo sobre las prioridades de la futura hoja de ruta. Las discusiones abordaron metas nacionales, beneficios económicos y ambientales, oportunidades industriales y de empleo, así como la necesidad de establecer un marco claro para la implementación y el seguimiento de la estrategia. El director general de la ANME, Nafaa Baccari, y el representante de la ONUDI en Túnez, Lassaad Ben Hassine, reiteraron su compromiso con una transición hacia un sistema de transporte más limpio y sostenible. Asimismo, se analizó el estado actual del mercado de la movilidad eléctrica en el país, identificando tanto los obstáculos existentes como su potencial de crecimiento.
Fuente: Tunisie Numérique
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