Sudáfrica registró en 2025 una disminución del 16 % en la caza furtiva de rinocerontes, según informó el Ministerio de Medio Ambiente, que atribuyó el avance a una estrategia integral contra el crimen organizado vinculado al tráfico de fauna. Durante el año pasado se contabilizaron 352 rinocerontes asesinados, frente a los 420 de 2024. De esas pérdidas, 266 ocurrieron en parques estatales y 86 en reservas privadas, lo que refleja que tanto las áreas públicas como las explotaciones comerciales siguen estando bajo presión.
El balance nacional registra fuertes contrastes regionales. En la provincia de Mpumalanga, donde se ubica el emblemático Parque Nacional Kruger, las muertes casi se duplicaron hasta alcanzar 178 casos. En contraste, el parque Hluhluwe-iMfolozi, en KwaZulu-Natal, logró reducir drásticamente los incidentes, pasando de 198 a 63. Las autoridades atribuyen esta mejora a los ajustes realizados en los despliegues de seguridad, a una mayor coordinación con las unidades de inteligencia y a los cambios tácticos para evitar patrones previsibles.
El ministro Willie Aucamp destacó que el descenso general responde a una combinación de medidas: ampliación de redes de cámaras y sensores, programas de descorne para reducir el atractivo de los animales y controles internos más estrictos, incluidos exámenes de polígrafo a personal de vigilancia para combatir la corrupción. Además, se reforzó la persecución judicial mediante un grupo especializado de fiscales que busca desarticular estructuras criminales y lograr condenas más severas.
Fuentes: Africanews – Africa Sustainability Matters
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