Situación de la epidemia de ébola de la República Democrática del Congo a 26 de septiembre de 2026, por José Antonio Barra Martínez

30/09/2026 | Bitácora africana, Crónicas y reportajes

 

Las epidemias de ébola las producen tres especies de ebolavirus: la zaire, la sudán y la bundibugyo. La especie zaire causa las epidemias en las zonas de África donde hay bosques hiperhúmedos, es decir, en torno al ecuador, desde el océano atlántico hasta las proximidades de los Grandes Lagos sin llegar a alcanzarlos, y en África occidental, donde el monzón guineano genera bosques muy lluviosos. La especie sudán causa epidemias en Uganda y cerca de la frontera entre Sudán del Sur y la República Democrática del Congo (RDC), en zonas de transición hacia la sabana. Las causadas por la especie bundibugyo ocurren en una estrecha franja situada entre las dos zonas anteriores, al este de la RDC y suroeste de Uganda.

La actual epidemia de la RDC está causada por la especie bundibugyo, de la que sólo se conocen otras dos epidemias: la que le dio nombre, originada en Bundibugyo (Uganda) en 2007 que ocasionó 149 casos con una tasa de letalidad del 24’8 %, y otra que tuvo lugar en Isiro (RDC) en 2012 que provocó 77 casos con una tasa de letalidad del 46’7 %. Ambas se dieron por concluídas en menos de seis meses.

La epidemia en curso en la República Democrática del Congo ha causado, con fecha 26 de septiembre de 2026, 8088 casos de los que 3903 han fallecido (con una tasa de letalidad del 48 %). Durante la última semana se han producido más de 65 casos diarios, aunque la Organización Mundial de la Salud advirtió a finales de agosto en un comunicado de prensa oral que las cifras reales podrían ser el triple de las oficiales. Las provincias afectadas son, por orden de gravedad, Ituri, Nord Kivu, Haut Uele, Tshopo, Bas Uele, Sud Ubangi y Sud Kivu. La provincia más afectada sigue siendo Ituri, aunque parece que ha conseguido estabilizar la epidemia. En Nord Kivu, en cambio, las cosas van bastante mal, ya  que sufre un aumento importante del número de casos, tiene malas cifras de seguimiento de contactos, su tasa de letalidad supera el 60 % -muy superior a la media del conjunto de la epidemia- y se encuentran saturados sus Centros de Tratamiento especializados para el Ébola (CTEs), teniendo que atenderse un 31 % de los enfermos en otros tipos de centros. La evolución relativamente positiva de Ituri enmascara los datos de conjunto de la epidemia y encubre tanto la situación muy negativa de Nord Kivu como la expansión de la epidemia a otras áreas. Sud Kivu está consiguiendo mantenerse sin nuevos casos.

Los tratamientos y vacunas existentes solo resultan útiles en las epidemias causadas por el ebolavirus zaire, desconociéndose su eficacia con las otras dos especies de virus, por lo que se han puesto en marcha tres ensayos clínicos aleatorizados, dos relacionados con tratamientos y uno con vacunas. Hay, además, otro ensayo en fase menos avanzada investigando una vacuna anglo-hindú  específica para la especie bundibugyo.

Como quiera que los ensayos solo pueden realizarse durante las epidemias, uno de ellos, el PARTNERS (Platform Adaptive Randomised Trial for New and Repurposed Filovirus Treatments), está diseñado para ponerse en marcha con urgencia ante cualquier epidemia de ébola o marburg.

Como logros en el control de esta epidemia se pueden citar dos: que Uganda esté consiguiendo mantenerse al margen, y que no haya penetrado en Kinshasa, cosa que sería realmente trágica. ¿Cómo se consigue ésto? Intuyo que se toman medidas sanitario-policiales y sería muy interesante que alguien que viva sobre el terreno nos lo explicase. Sé que los estudiantes de la RDC que estudian en Uganda están obligados a realizar una cuarentena antes de incorporarse a sus centros de estudio. El seguimiento de contactos, aunque sigue siendo insuficiente, ha mejorado de forma significativa, situándose en torno a 17 contactos por cada caso detectado en los últimos 21 días.

Ante epidemias como esta, es fácil poner la atención en todo lo relacionado con la propagación, olvidando tal vez la calidad de los tratamientos que reciben los enfermos en los CTEs. Para sobrevivir a una epidemia como esta en la que no hay tratamientos específicos, es fundamental que el enfermo reciba un adecuado tratamiento de soporte en función de sus síntomas. Nada sabemos sobre esto, salvo que un enfermo tratado en Francia y dos tratados en Alemania han sobrevivido escapando a las estadísticas según las cuales al menos uno debería haber muerto. Médicos Sin Fronteras, en un informe publicado este 23 de septiembre, explica que en las cinco epidemias de ébola ocurridas entre 2000 y 2022, sólo un tercio de los enfermos recibieron algún tipo de tratamiento antiviral, y añade que la financiación pública de las investigaciones farmaceúticas sobre el ébola, no incluye compromisos posteriores relativos a la producción y distribución equitativa de los fármacos.

José Antonio Barra Martínez

– Referencias:

 

[CIDAF-UCM]

Autor

  • Licenciado en Historia por la UNED y master en Técnicas Avanzadas de Investigación Histórica, Artística y Geográfica. Asimismo es agricultor ecológico. Está realizando una tesis doctoral en el Departamento de Geografía de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED, España) sobre las epidemias de Ébola en África, a las que investiga desde el punto de vista de la Geografía de la Salud.

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