Dakar estalló en festejos el domingo 18 de diciembre por la noche tras la victoria de Senegal en la Copa Africana de Naciones. Esta es la segunda vez en los últimos cuatro años que el equipo senegalés se alza con el título. Los Leones de la Teranga vencieron al anfitrión Marruecos por 1-0 en una final caótica en Rabat, que en un momento dado vio a los jugadores senegaleses abandonar el campo para protestar por un penalti considerado por ellos inexistente.
Senegal marcó un gol que fue anulado ante el griterío y la incredulidad de los espectadores reunidos para seguir el partido desde unas gradas públicas en Dakar, la capital de Senegal. Sin embargo, después de que el portero senegalés detuviera un penalti lanzado por Marruecos, los Leones marcaron un gol en la prórroga, adelantando a Senegal y finalmente ganando el partido.
La última vez que Senegal ganó el torneo fue en 2022, tras derrotar a Egipto en la tanda de penaltis. Marruecos solo lo ha ganado una vez y eso hace ya cincuenta años.
El centrocampista senegalés Pape Gueye, que juega en el Villareal, anotó el gol de la victoria en el minuto 4 de la prórroga, después de que la estrella marroquí, Brahim Díaz, desperdiciara la oportunidad del triunfo para el equipo local al fallar el fatídico penalti en el último suspiro del tiempo reglamentario. El jugador del Real Madrid intentó lucirse con un lanzamiento al estilo Panenka y pagó el precio de una forma que difícilmente olvidará jamás. El portero senegalés detuvo el fatídico penalti sin ninguna dificultad.
El partido fue retrasado 14 minutos ya que el entrenador senegalés, ordenó a sus jugadores retirarse como señal de protesta por el penalti. Fue su figura Sadio Mané quien consiguió convencer a sus compañeros de equipo para que regresaran al terreno de juego.
Tras el penalti fallado por Díaz, parecía casi inevitable que una Senegal envalentonada marcara, y lo hizo en el cuarto minuto de la prórroga para dejar atónitos a los 66.526 aficionados locales que llenaron el Estadio Príncipe Moulay Abdellah.
El delantero senegalés Sadio Mané declaró antes de la final que esta sería su última participación en la Copa Africana de Naciones, y recibió el brazalete de capitán en la entrega del trofeo.
Durante más de una década, el rey Mohammed VI ha invertido enormes sumas de dinero en el fútbol, utilizándolo como herramienta para el cambio social y cultural. Gracias a esta decisión los Leones del Atlas se convirtieran en la primera nación africana en alcanzar una semifinal del Mundial de Catar 2022, pero se esperaba que esta Copa Africana de Naciones fuera su mayor logro, el momento de poner fin a una larga sequía de trofeos que se remonta a 1976.
Fuentes: Aljazeera – BBC Africa – Africanews
[Traducción y edición, Jesús Zubiría]
[CIDAF-UCM]


