Un informe de Reporteros sin fronteras (RSF), bajo el título Un periodista en los Grandes Lagos, saca a la luz el aumento de las hostilidades contra los periodistas del régimen de Kigali.
Ruanda está a la cabeza de los países de los Grandes Lagos mal calificados en materia de libertad de prensa y de expresión. El paisaje mediático ruandés es uno de los más pobres del continente africano, según la encuesta de RSF. Las cadenas de televisión están controladas por el régimen o por medio de accionistas miembros del partido gobernante. Para evitar problemas la mayoría de las radios se orientan hacia la música y el deporte.
Reporteros sin fronteras pone de relieve que Ruanda, con 13 millones de habitantes, tiene muy pocos periódicos y algunos medios online que se esfuerzan en difundir una información equilibrada están en el extranjero. “La práctica del periodismo de investigación está poco extendida y estos últimos años los periodistas que han tratado de difundir informaciones sensibles o críticas en medios online (YouTube) han sido condenados con pesadas penas”.
El informe de RSF pone de relieve que la reelección de Paul Kagame para un cuarto mandato ha reforzado la represión y la censura. Los medios deben mostrarse leales con el gobierno; numerosos periodistas han sido obligados a seguir un programa dedicado al patriotismo, “Las autoridades pueden intervenir y obligar a que los que se resistan sean despedidos de sus puestos. El recuerdo del genocidio, de los medios que difundieron el odio, como Radio Mil Colinas, es ampliamente instrumentalizado para impedir la expresión de toda voz discrepante y crítica”.
El código penal mantiene penas de cárcel por ultraje y difamación del jefe de Estado en prensa. De ahí que los periodistas sean con frecuencia perseguidos y considerados como activistas, cuando en realidad están ejerciendo su profesión. El informe deplora el control ilegal de las comunicaciones telefónicas, que anula la confidencialidad y la protección de las fuentes.
Según Reporteros sin fronteras, en Ruanda se hace de todo: vigilancia, espionaje, detenciones, desapariciones…, para que los periodistas no puedan ejercer libremente su profesión. Desde 1996, 9 profesionales fueron asesinados o “desaparecieron” y 35 fueron obligados a exiliarse. En algunos casos hasta fueron perseguidos en el extranjero.
El informe de RSF señala que la libertad de prensa en los seis países de los Grandes Lagos está en una situación “difícil” o “muy grave”. Tanzania ocupa el puesto 95, Kenia el 102, Burundi el 125, la RDC el 133, Uganda el 143 y Ruanda el 146.
Fuente: mediacongo.net
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