El director del Centro de Estudios de las Economías Africanas de la Universidad de Oxford, Paul Collier, expuso en un encuentro con el medio Jeune Afrique por qué el futuro de la economía mundial pasa por África
¿En que se basa la esperanza de Collier?
Intento ser realista. Hay dos razones principales por las que tengo esperanza. La primera es que cuatro o cinco países africanos tienen posibilidades reales de emerger en los próximos años. Y una vez que lo hagan, otros países seguirán su ejemplo. La segunda es la demografía. Mientras que en Asia, especialmente en China, el número de trabajadores jóvenes está en caída libre, en África la población joven está creciendo rápidamente. Los trabajadores jóvenes adoptan y se adaptan a las nuevas tecnologías mucho más fácil y rápidamente.
¿Tiene África posibilidad de una rápida industrialización?
Hoy en día, China, Corea del Sur y Alemania padecen una escasez de trabajadores jóvenes pero disponen de grandes empresas que necesitan mano de obra; a esto se añade que los salarios en África son más bajos que en otros países por lo que es natural que estas empresas creen filiales allí, siempre y cuando las condiciones comerciales no sean demasiado hostiles…
El modelo a seguir ¿es la industria o los servicios que ofrecen numerosos puestos de trabajo?
Los servicios no compiten con la industria y ambos necesitan trabajadores jóvenes. Uno no impide al otro: servicios e industria. Creo que entre los países que podrían impulsar el crecimiento de todo el continente hay que contar a Etiopía y Ruanda; hasta cierto punto Costa de Marfil y Senegal.
¿No habría que contar con Rusia como factor económico, dada su presencia en el Sahel?
Collier no piensa que Rusia tenga la capacidad económica para ayudar al África Saheliana. Además las operaciones de seguridad que Rusia lleva cabo es muy probable que se realicen mediante una transacción de recursos naturales por seguridad. Un tipo de acuerdo perjudicial para el país. Otra desventaja son las malas señales que estos gobiernos envían a las empresas extranjeras.
¿De dónde podría venir la salvación para el Sahel?
Para Collier, dos tecnologías son muy prometedoras para las economías del Sahel. Drones, capaces de salvar enormes distancias, y tecnología de energía solar, muy abundante en estos países.
La urbanización requiere mucha inversión en infraestructura. Pero es posible hacerlo a un coste menor, a través de enfoques menos convencionales. La urbanización y las infraestructuras ofrecen también numerosos puestos de trabajo. En materia de urbanización se requiere descentralización, Es necesario establecer una administración municipal autónoma y eficiente. Además las ciudades africanas deben construir zonas industriales y de servicios.
Bartolomé Burgos
CIDAF-UCM
