
El empresario y filántropo sudanés Mo Ibrahim ha alertado sobre la grave situación que vive Sudán al cumplirse tres años de guerra civil. Según expone, el conflicto ha dejado al menos 150.000 muertos, mientras 19 millones de personas sufren hambre severa y 12 millones han sido desplazadas de sus hogares.
El impacto social es igualmente alarmante: millones de niños han dejado de asistir a la escuela y miles de mujeres y niñas han sido víctimas de la violencia sexual. Ibrahim cuestiona los motivos del conflicto y concluye que responde principalmente a la lucha por el poder y los recursos.
El enfrentamiento entre las Fuerzas Armadas Sudanesas (SAF) y las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), ambas vinculadas al antiguo régimen del general Omar al-Bashir, ha derivado en una división de facto del país. La situación se agrava con la presencia de múltiples milicias de base étnica, lo que dificulta una victoria clara o la reunificación nacional.
El conflicto amenaza con extenderse más allá de las fronteras sudanesas. Sudán limita con naciones políticamente frágiles, lo que eleva el riesgo de desestabilización regional y de conflictos indirectos en el Cuerno de África.
Mo Ibrahim advierte que la posible desintegración de Sudán podría consolidar un corredor de territorios ingobernables a lo largo del Sahel, desde el Atlántico hasta el Mar Rojo, con implicaciones estratégicas globales que podrían suponer una amenaza directa tanto para África como para Europa.
CIDAF-UCM
