Marruecos ha dado un paso clave en su estrategia energética al firmar sus primeros contratos vinculados al desarrollo del hidrógeno verde, consolidando su apuesta por las energías renovables y por un nuevo modelo de crecimiento sostenible. El anuncio se produjo tras una reunión celebrada en Rabat entre el primer ministro, Aziz Akhannouch, y representantes de varios grupos nacionales e internacionales cuyos proyectos fueron seleccionados dentro de la iniciativa conocida como la “Oferta Marruecos”, diseñada para impulsar este sector emergente.
Durante la reunión se firmaron contratos preliminares de reserva de terrenos, un paso esencial para poner en marcha cinco proyectos estratégicos que ya recibieron la aprobación del comité de dirección. Estas iniciativas se ubicarán en las tres regiones del sur del país y suponen una inversión global de 319.000 millones de dírhams (cerca de 29.400 millones de euros). Las autoridades explicaron que la selección de los proyectos se basó en criterios técnicos, económicos y medioambientales.
La activista Amma Lahbib, miembro de la Asociación de la Comunidad Saharaui en Alemania, asegura que la presencia de fuerzas marroquíes con el objetivo de explotar los recursos naturales mediante la producción de «hidrógeno verde representa una continuación del colonialismo y el lavado de imagen verde por parte de la maquinaria represiva de Marruecos en la última colonia de África”. Aunque se están impulsando proyectos ecológicos que a simple vista serían algo positivo, se están realizando sin el consentimiento del pueblo saharaui y en unas tierras que no son de Marruecos, en una ocupación que ya alcanza los 50 años.
El jefe del Gobierno subrayó que el hidrógeno verde representa una herramienta clave para reforzar la independencia energética del país. Marruecos busca así aprovechar sus recursos naturales y su experiencia en alianzas internacionales para posicionarse como un actor fiable en este mercado en expansión.
Fuente: APA News – Sáhara Press Service – Roape
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