La ofensiva diplomática de Kenia contra el Tribunal Penal Internacional ha cobrado un nuevo impulso después de obtener el apoyo continental, al término de la cumbre de la Unión Africana en Addis Abeba, capital de Etiopía.
La apelación de Kenia para la suspensión del proceso del TPI contra seis supuestos responsables de la violencia poselectoral de 2007-2008 en Kenia, ha sido aprobada por unanimidad de los líderes africanos.
La cumbre de la UA, que terminó el día 31 de enero, firmó su decisión y solicitó al Consejo de Seguridad de la ONU que accediera a la petición de Kenia.
El jefe de la Comisión africana, Jean Ping declaró que durante la cumbre se había aprobado la petición de Kenia, por lo que piden la suspensión de los procesos en el TPI de La Haya, durante un año.
En 2009, el Consejo de Seguridad de la ONU rechazó una solicitud de la Unión Africana de aplazamiento del la orden del TPI contra el presidente de Sudán, por crímenes de genocidio y contra la humanidad.
Grupo de presión continental
Este triunfo diplomático de Kenia llega después de un amplio e intenso trabajo de defensa de sus intereses por parte de los funcionarios de Kenia en las dos últimas semanas.
Durante la cumbre de los líderes africanos, el día 31 de enero, el presidente de Kenia, Mwai Kibaki, dijo que su gobierno está preparándose para disponer el marco legal necesario para implementar los juicios en el propio país.
Kibaki expresó su confianza en la nueva constitución, adoptada en agosto de 2010, que según el prepara el camino para la justicia y la reconciliación. “Impulsará nuestros esfuerzos en pro de la paz, la justicia y la reconciliación, además sustentará nuestra dignidad y soberanía nacional, y evitará el resurgimiento de los conflictos y la violencia”.
(Daily Nation, Kenia, 01-02-11)