La escasez de rafia en el mercado local persiste y comienza a convertirse en un serio problema para los artesanos de Madagascar ya que la rafia es una de sus principales materias primas. El mercado no puede satisfacer las demandas de los artesanos y el precio es cada vez mayor, pasó de 800 Ariary por kilo a 2000 Ariary en el 2012, actualmente el kilo de rafia cuesta 4500 Ariary.
La escasez de esta materia prima se debe a la deforestación en las regiones productoras de rafia como Mahajanga, Antsiranana, Fianarantsoa y Antananarivo; también al cambio climático que perturba las estaciones y las cosechas. Sin embargo, la causa principal es la exportación masiva de rafia. De hecho Madagascar suministra el 75% de los productos brutos de rafia en todo el mundo. La rafia de Madagascar, conocida por su calidad, es requerida por las grandes marcas internacionales.
En septiembre de 2015, se ideó un proyecto para responder a esta demanda y para que los productores malgaches obtuvieran beneficios. Pero este proyecto debe ir acompañado de la promoción de los recursos locales, incluyendo la siembra y la producción.
Aún así, los artesanos están atravesando un período muy difícil. Hay pequeñas empresas que están tratando de trabajar con diferentes entidades con el fin de sobrevivir, pero también hay que tener en cuenta a los son los que producen de forma individual.
Haja es una de esas artesanas que utilizan como material de base la rafia. Sus creaciones son principalmente sombreros de vivos colores: rojo, verde, blanco, naranja, fucsia, … Tiene 25 años de edad y vive con su madre y su hermana menor. Comenzó a dedicar su vida a este arte en octubre de 2014. «Seguimos tratando de sobrevivir, para compartir esta cultura, que, al mismo tiempo, nos ayuda a satisfacer nuestras necesidades».
Haja aprendió a tejer sombreros para ella misma y como un regalo para las chicas jóvenes de su familia. Después realizó una formación para aprender a teñir y a tejer en una asociación, «pero cuando ésta última se disolvió, mi madre y yo decidimos continuar nuestro camino solas.» Es una pasión y una tarea que implica un arduo trabajo y paciencia.
De un kilo de rafia, se pueden hacer hasta cuatro sombreros. El precio de un sombrero es de 2.000 ariary en el mercado de Coom. Fabrica 20 piezas a la semana.
«No estamos pasando por un buen periodo, rara vez encontramos rafia en el mercado y además es muy cara, sin embargo, tenemos que satisfacer nuestras necesidades diarias», explica Haja.
“Nosotras empezamos con un fondo de 50.000 Ariary. Al principio, teníamos la idea de mejorar nuestro nivel de vida, pero con este ritmo, no podemos esperar más que subsistir. Perseveramos porque queremos progresar en este ámbito, al igual que muchos otros”, declaran Haja y su madre.
madagascar-tribune.com
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