En cumplimiento de la legislación vigente, solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web.
Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies
Más información
| ACEPTO

Fundación Sur
REVISTA
Radio
Foro de Emprendedores

África en la Escuela
AfroIslam
Taller de Radio


Búsqueda personalizada


Blog Académico
África y Europa: Un Futuro Compartido, por José María Mella Márquez
...leer más...
Informe Mapping de la ONU sobre violaciones de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario cometidas en RD Congo entre marzo de 1993 y junio de 2003
...leer más...
Desafíos ambientales de la integración africana, por José María Mella Márquez
...leer más...
Las señas de identidad de la Generación del 98 español y la generación del despertar africano de los 30, por Théophile Obega
...leer más...
Desarrollo humano e integración de África, por José María Mella Márquez
...leer más...

Blog Académico

Noticias
Las propiedades de la lana merina de Marruecos
...leer más...

La convivencia entre la fauna salvaje y los kenianos
...leer más...

Francia se interesa en Libia
...leer más...

La UE promete 600 millones de euros de ayudas a África y el Caribe
...leer más...

Nabiam seguirá liderando al Partido Democrático de Guinea Bissau
...leer más...

Los BRICS favorecerán acciones más multilaterales e inclusivas
...leer más...

Egipto dona material tecnológico a Gambia
...leer más...

Manifestación en Ghana
...leer más...

Reunión de la ONU para la cuestión libia
...leer más...

El sindicato de administradores civiles de Madagascar critica al gobierno
...leer más...

El presidente egipcio conversa con su homólogo de Catar
...leer más...

Chad en la encrucijada del nuevo panorama global
...leer más...

Se lanza una estrategia de reconciliación nacional en Libia
...leer más...

Chad e Israel firman un acuerdo en materia de salud
...leer más...

Los estragos de la sequía en Angola
...leer más...


Noticias

Inicio > Bitácora africana >

Corado, Ika Oliva

Escritora y poetisa. Ilka Oliva Corado nació en Comapa, Jutiapa, Guatemala, el 8 de agosto de 1979. Desde muy niña vendía helados en el mercado de Ciudad Peronia, en la periferia de la capital guatemalteca. Se graduó de maestra de Educación Física para luego dedicarse al arbitraje profesional de fútbol. Hizo estudios de psicología en la Universidad de San Carlos de Guatemala, carrera interrumpida por su decisión de emigrar a Estados Unidos en 2003, travesía que realizó como indocumentada cruzando el desierto de Sonora en el estado de Arizona. Es autora de dos libros: Historia de una indocumentada travesía en el desierto Sonora-Arizona, y Post Frontera. Publicados en Amazon.com. Una nube pasajera que bajó a su ladera la bautizó como “inmigrante indocumentada con maestría en discriminación y racismo”. Actualmente escribe en su bitácora personal Crónicas de una Inquilina, es corresponsal de Resumen Latinoamericano (Argentina) y ha publicado artículos de opinión en Adital, Ciranda, ALBA Movimientos, Diálogos do Sul, (Brasil) La Haine, Tercera Información, Rebelión, Eco Republicano, El Mercurio Digital, Portal Libertario OACA, Revista Pueblos, Unidad Cívica por la República, Amistad Hispano-Soviética, Cubainformación, Diagonal Periódico, Guin Guin Bali (España), Kaosenlared (Países Catalanes). El Ciudadano, Columna Digital, El Desconcierto, El Quinto Poder, Revista Punto Final, Diario Red Digital, El Lapicero, (Chile) El Progresista, Dossier Político, Zona Crítica, SomosMass99, Agencia Periodística de Información Alternativa, Infórmate Diario Electrónico, México Migrante, Revista Énfasis, The Éxodo, Red Financiera MX, Habitat, Énfasis Turístico, Metrópoli Hoy, Homo Espacios, Entresemana, Frente de Medios de Comunicación Alternativos Independientes -FEMCAI-, Prensa la Noticia, El Zenzontle, (México). Portal Alba, Aporrea, Proceso, Informe360.com, Hoy Venezuela, Entorno Inteligente, Anti Escuálidos, Analítica.com, REDSOP, Colarebo Patriagrande, Periodismo 360. (Venezuela). Apunte Digital (República Dominicana). Polo Democrático Alternativo, Agencia Prensa Rural, Desde Abajo, La Otra Cara, (Colombia). Agencia Latinoamericana de Información (Ecuador). Agencia Matriz del Sur, Página Digital, Red Eco alternativo, Página Popular, El Club de la Pluma, ANADing Noticias, Agencia Popular de Noticias Suramericana, PIA noticias, Gaceta Mercantil, (Argentina). Migration Systems, (Alemania). SuramericaPress, (Suecia). Los Pueblos Hablan (Nicaragua). Diário Liberdade, (Portugal, Brasil, Asia, África y países Lusófonos). Colombianos en el Exilio, (Bélgica).Corresponsales del pueblo, Amerindia Continental, (Uruguay). La Pluma.net, (Francia) AlterInfos, (Francia-Japón, mundo). Tlaxcala. (Túnez, mundo). Nostramerica, Noimondotv, (Italia). Somos Sur (Bolivia).

Crónicas de una inquilina

@ilkaolivacorado

Ver más artículos del autor


La tristeza de Cecilio, por Ilka Oliva Corado

17 de junio de 2022.

Cecilio prepara una taza de café mientras se calientan dos tamalitos de frijol en el microondas, de la mochila que lleva al trabajo saca un botecito de vaselina y se unta un poco en la yema de los dedos, los tiene rajados y le sangran de tanto cortar cerezas todo el día en el trabajo. En el supermercado mexicano que queda cerca de donde vive compra ungüentos para el dolor de espalda, gana seis dólares por bote que cuando se llena pesa quince libras.

Él se cuelga uno del cuello y el otro a media cintura, para lograr ganar doce dólares en cada vuelta, en los supermercados las cerezas cuestan casi diez dólares la libra, Cecilio cree que es una gran injusticia que quien las cosecha gane tan poco. Pero así es la vida del pobre, les dice siempre a sus compañeros de trabajo cuando les cuenta que cuando trabajaba en las faldas del Volcán de Fuego en Guatemala, en la cosecha de piñas eran también los terratenientes los que se quedaban con las mayores ganancias.

Cecilio es originario de la aldea San Miguel Los Lotes, Escuintla, apenas comenzó a caminar y su papá vio que su cuerpo se empezó a poner macizo se lo llevó a trabajar con él a las faldas del volcán, en la cosecha de café. Para cuando llegó a la adolescencia Cecilio se conocía como la palma de su mano los ingenios de azúcar de Escuintla y las fincas donde cosechaban espárragos, jocote marañón, mangos, papayas y piñas. Se recorrió todo Retalhuleu en las fincas de hule, café y macadamia. Trabajó desde la preparación de la tierra, la siembra, la cosecha, la postcosecha que incluía el secado, la clasificación y el empacado de los productos como el café.

Si de mil usos hablan ahí está Cecilio, que también trabajó deforestando bosques en Petén para los terratenientes que iban a sembrar palma africana. A pura hacha, pulmón, almágana y cuñas hizo leña cientos de trozos que llegaban a recoger por camionadas para llevar a la capital. De sus tiempos de jornalero en Guatemala, Cecilio recuerda el hambre, el frío en las galeras en las noches donde dormían aperchados y; tan vivas en la memoria las humillaciones de los caporales iletrados como los jornaleros, pero colocados en los puestos por rastreros. Cómo podía un hombre crecido en la miseria transformarse en el peor enemigo de sus propios compañeros de jornal. Cecilio, nunca lo pudo comprender.

Cuando se casó y la covacha se le llenó de niños, Cecilio decidió emigrar, lo que ganaba de jornalero en las fincas del sur del país no era suficiente para la crianza de siete hijos, su esposa Micaela ayudaba con los gastos, pero con su venta de tamales no ganaba mucho. Prestó el dinero para el coyote a un prestamista que le cobraba el treinta por ciento mensual y se fue, con la promesa de enviar dinero para construir una casa de bloques, comprar un picopito y para un negocio familiar. Cecilio ni su esposa querían que sus hijos terminaran de jornaleros igual que ellos, ellos serían los primeros de toda la familia en ir a la universidad, se lo propusieron juntos.

Se sirve el café y saca los tamilitos de frijol de la tuza, enciende una veladora al cuadro del Señor de Esquipulas, su mirada se pierde entre la nada, llegan a su memoria los recuerdos de aquel 3 de junio de 2018, cuando un primo de la capital lo llamó por teléfono para decirle que su aldea había sido arrasada por la lava del volcán y había cientos de desaparecidos. Cecilio, afligido, tiró los botes con cerezas y llamó por teléfono a sus familiares en la aldea, ninguno le contestó. De algunos familiares sólo encontraron partes de sus cuerpos calcinados, a otros no los encontraron.

Un año después de que emigrara, el Volcán de Fuego hizo erupción en Guatemala llevándose todo a su paso, la aldea San Miguel Los Lotes quedó soterrada en los ríos de lava. De las dos mil novecientas personas que se considera que están soterradas en el lugar, lograron rescatar a cuatrocientos treinta fallecidos. El gobierno dejó solos a los familiares de las víctimas. Los bomberos, vecinos del lugar y personas que se acercaron de otras partes de Guatemala ayudaron en las labores de rescate. Por ahí enviaron a algunos soldados, pero fue sólo para la foto, le contaron a Cecilio, porque la noticia fue internacional.

Cecilio perdió a treinta y cuatro miembros de su familia, incluidos sus padres, hermanos, tíos, primos, su esposa y sus hijos. A los que lograron encontrar los enterraron en camposantos de aldeas vecinas. A Cecilio lo ayudaron económicamente los compañeros de trabajo y de otros campos de cultivo cuando supieron la noticia, cola hacían para entregarle, aunque fuera un dólar, porque sentían como propio su dolor y porque también habían vivido la muerte de familiares sin poder moverse del campo de cultivo por ser indocumentados. La otra parte para el entierro de sus familiares Cecilio se lo pidió prestado a la esposa del prestamista que también falleció en la aldea el día de la erupción. Se lo cobró también al treinta por ciento, le dijo que lo acompañaba en el dolor pero que no podía dejarle el dinero por menos.

Cecilio bebe día y noche desde entonces, trabaja sólo para pagar la deuda de su viaje a Estados Unidos y la del entierro de sus familiares. Renta un espacio en un apartamento de una habitación donde viven 6 migrantes, todos indocumentados, de México y Centroamérica, ellos siguen preparando la comida y se la dejan en la refri para que coma cuando llegue del trabajo. Cecilio lleva cuatro años sin respiro y en cada aniversario de la tragedia bebe hasta anegarse. Escondieron las botellas de licor, pero él de todas formas pasa todos los días a la licorería a comprar aguardiente de la más barata, es para lo único que le alcanza y muchas veces se ha tomado el alcohol que tienen en el apartamento en el botiquín de emergencias, sólo así logra dormir un par de horas durante la noche para poder ir a trabajar al siguiente día. Si viviera sobrio, piensa, no soportaría el dolor.

La aldea donde creció y fue tan feliz es hoy en día un campo baldío, donde viven unos cuantos. Para los familiares de las víctimas es un lugar de peregrinación y una especie de camposanto. Cecilio no pudo regresar, la deuda con el prestamista y pensar en sepultar a sus familiares lo obligó a quedarse en Estados Unidos, desde donde la distancia ahonda más la tristeza, la desolación.

Ilka Oliva Corado - @ilkaolivacorado

Fuente: Crónicas de una inquilina

[CIDAF-UCM]



Comentarios
Las opiniones expresadas en estos comentarios no representan necesariamente el punto de vista del CIDAF-UCM. El CIDAF-UCM no se responsabiliza de las opiniones vertidas por los usuarios



Salvo que se indique lo contrario, el contenido de este sitio tiene una licencia Creative Commons Attribution 4.0 Internacional

Aviso política informativa | Política de cookies
Contáctanos  Sindicación: rss 2.0 RSS 2.0
Valid HTML 4.01 Transitional! - ¡CSS Válido !