La República Democrática del Congo rechazó las acusaciones de haber cedido su riqueza mineral a Estados Unidos tras el acuerdo firmado en diciembre de 2025, que permite a Washington acceder a las reservas estratégicas del país africano. El ministro de Minas, Louis Watum, afirmó que Kinshasa no ha “vendido absolutamente nada” y subrayó que el entendimiento establece únicamente un marco para dialogar con empresas estadounidenses interesadas en desarrollar proyectos. Según explicó, cualquier inversión deberá ajustarse estrictamente al código minero nacional. El pacto fue suscrito junto a un acuerdo de paz orientado a frenar el prolongado conflicto en el este del país, aunque hasta ahora no ha logrado detener la violencia. Desde el gobierno congoleño insisten en que el país mantiene el control sobre sus recursos y que la prioridad es impulsar el empleo y la educación para sus 120 millones de habitantes. Además, han restado importancia a la rivalidad entre Washington y Pekín por el acceso a minerales críticos, asegurando que la estrategia nacional responde a intereses propios.
La nación centroafricana posee algunas de las mayores reservas mundiales de cobre, cobalto, coltán y litio. En 2024 concentró el 76 % de la producción global de cobalto, según el Servicio Geológico de Estados Unidos. Sin embargo, apenas alrededor del 10 % de su potencial minero ha sido desarrollado. Con la demanda internacional de estos metales en aumento, impulsada por la transición energética, la defensa y los centros de datos de inteligencia artificial, el Congo busca atraer inversión sin perder soberanía sobre su vasta riqueza natural.
Fuentes: Trendsnafrica – African Insider
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