El número de casos confirmados ha alcanzado ya los 8665, con 4178 muertes confirmadas. En algunas zonas hay claros indicios de que la epidemia se está ralentizando, aunque en otras sigue aumentando. Desde que comenzó el brote, el rastreo de contactos ha mejorado considerablemente: se notifican unas 2000 alertas diarias y se ha llegado a cerca de 5 millones de personas mediante actividades de participación comunitaria. Los ensayos clínicos de tratamientos avanzan, con más de 600 personas inscritas; se prevé que a finales de este mes comience un ensayo de vacunas, y estamos trabajando para garantizar el acceso a estos productos en caso de que demuestren su eficacia en los ensayos.
Estos avances son fruto del arduo trabajo realizado durante muchos meses por las comunidades y los asociados, bajo el liderazgo del gobierno. Sin embargo, seguimos enfrentándonos a importantes desafíos. La mayoría de las muertes siguen produciéndose en la comunidad en lugar de en los centros de tratamiento, y el rastreo de contactos aún no alcanza el nivel necesario. Además, no podemos olvidar que esta epidemia se desarrolla en una zona azotada por una crisis humanitaria prolongada.
Aunque la transmisión está disminuyendo en términos generales, siguen apareciendo nuevos focos, incluso en zonas cercanas a la frontera con Sudán del Sur. Ayer Kenia notificó un caso de ébola en un ciudadano keniano que enfermó en la República Democrática del Congo, recibió tratamiento en varios centros de dicho país y posteriormente viajó a Nairobi, la capital de Kenia, pasando por Kampala, la capital de Uganda. Nada más llegar a Nairobi, fue trasladado al hospital, donde se le aisló y se confirmó el diagnóstico de ébola. Recibió atención médica, pero falleció el lunes de esta misma semana. Las autoridades kenianas están haciendo un seguimiento de 55 contactos, entre ellos los pasajeros y la tripulación que viajaban con el paciente en el vuelo de Kampala a Nairobi. La OMS habló con el ministro competente para tratar el caso y las medidas que Kenia había adoptado para prepararse ante una situación de este tipo. y elogia al gobierno de Kenia por su rápida actuación y por haber notificado el caso a la OMS de manera oportuna, en cumplimiento del Reglamento Sanitario Internacional. La OMS desaconseja imponer restricciones generalizadas a los viajes o al comercio, ya que son menos eficaces que las medidas de cribado, el rastreo de contactos y otras intervenciones. La transparencia debe ser recompensada, no castigada.
Fuente: OMS
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