La evolución de la amenaza yihadista en Costa de Marfil, por Marco Cochi

6/09/2021 | Bitácora africana

El sangriento levantamiento yihadista que desestabilizó el Sahel se está extendiendo al sur, hacia los países del Golfo de Guinea. El ejemplo más obvio es Costa de Marfil, donde los ataques terroristas se han multiplicado durante aproximadamente un año. El último se remonta al 13 de junio, cuando en la región nororiental de Tèhini, cerca de la frontera con Burkina Faso, extremistas islámicos atacaron un vehículo militar, matando a dos soldados y un gendarme.

El ataque, el cuarto de este año, se produce dos días después de la inauguración de la Academia Internacional de Lucha contra el Terrorismo, en Jacqueville, cerca de Abiyán, creada para apoyar la lucha contra los yihadistas que están intensificando los ataques en el cercano Sahel. Cinco días antes, en la localidad de Tougbo, en el distrito de Bouna, también a pocos kilómetros de la frontera con Burkina Faso, otro ataque había provocado la muerte de otro soldado marfileño.

El primer ataque yihadista de este año se lanzó entre el 28 y el 29 de marzo, cuando militantes islamistas mataron a tres miembros de las fuerzas de seguridad de Costa de Marfil en un doble atentado contra a puestos militares en la región norte de Costa de Marfil, nuevamente en la frontera con Burkina Faso. Tres terroristas murieron y cuatro fueron detenidos durante la acción.

El primero de los dos ataques tuvo lugar en la ciudad de Kafolo, donde unos 60 terroristas fuertemente armados atacaron un puesto de avanzada militar, matando a 2 soldados e hiriendo a 4 miembros de las fuerzas de seguridad. Mientras que la segunda incursión tuvo lugar en otro campamento militar en las cercanías de Tehini, donde un oficial fue asesinado mientras los milicianos huían.

mapa_costa_de_marfil_cc0-6.jpgEl puesto de avanzada de Kafolo ya había sido alcanzado el 11 de junio del año pasado, en un ataque que mató a 14 soldados e hirió a otros seis. Tras el episodio, que nunca fue denunciado, las autoridades marfileñas arrestaron a decenas de yihadistas y crearon una zona militar especial en el norte del país, en la frontera con Burkina Faso. Los investigadores atribuyeron el sangriento ataque a militantes vinculados al Frente de Liberación de Macina, afiliado al Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (GSIM), la red de al-Qaeda en el Sahel.

Un mes antes, el 11 de mayo, Yamusukro y Uagadugú habían decidido lanzar una operación conjunta denominada «Comoé«, que lleva el nombre de un río que atraviesa los dos países. La misión se lanzó para erradicar la presencia de yihadistas en el norte del parque nacional homónimo y contó con la participación de alrededor de mil soldados marfileños.

Otro ataque ocurrió el 12 de abril, cuando un vehículo de la gendarmería que circulaba cerca de Kafolo fue alcanzado por un artefacto explosivo improvisado, que afortunadamente no causó víctimas. Fue el primer ataque con un artefacto explosivo improvisado en suelo marfileño.

Esta violencia en serie sigue a las advertencias de los expertos en seguridad de que los grupos extremistas islámicos están intentando abrir un nuevo frente en el norte de Costa de Marfil y Benín para ampliar su alcance al Golfo de Guinea.

A principios de febrero, Bernard Emié, director de la Dirección General de Seguridad Exterior (DGSE), la principal agencia de inteligencia francesa, afirmó:

«los dos países se han convertido en el blanco de los extremistas islámicos para aflojar la presión sobre el Sahel y extender hacia el sur su rango de acción».

Costa de Marfil sufrió el primer atentado terrorista el 13 de marzo de 2016, cuando un comando de hombres armados atacó el balneario de Grand-Bassam, en el sureste del país, provocando 19 víctimas. Según las investigaciones realizadas por las autoridades locales, la mayoría de los 40 terroristas detenidos en las semanas posteriores a la acción reivindicada por al-Qaeda en el Magreb Islámico procedían de Malí y Mauritania. Específicamente, el autor intelectual del ataque fue el maliense Kounta Dallah, todavía prófugo, y el gobierno de Yamusukro declaró que el ataque había sido diseñado y llevado a cabo íntegramente por militantes de fuera de Costa de Marfil.

Sin embargo, las autoridades de Costa de Marfil deben evitar el error de considerar la amenaza solo desde el punto de vista del contagio externo, ya que el extremismo violento suele derivar de una combinación de factores externos y dinámicas internas que alimentan la inseguridad.

Según el gobierno, los últimos ataques fueron presuntamente perpetrados por personas de Burkina Faso que operan en la porosa zona fronteriza con los dos países. Sin embargo, los incidentes registrados a decenas de kilómetros de la frontera sugieren la presencia en el territorio de Costa de Marfil de personas vinculadas a grupos extremistas.

Durante los últimos seis años, las autoridades de Costa de Marfil han tomado varias medidas para contrarrestar la amenaza terrorista, como el fortalecimiento de la presencia militar en el norte del país, tras el primer ataque a Kafolo en el Junio de 2020. Más tarde, el pasado mes de abril, la lucha contra el “terrorismo transfronterizo” se ha definido como una de las prioridades del gobierno. Ahora queda por ver cómo se traducen todas estas decisiones en la práctica.

Marco Cochi

Original en: Afrofocus @afrofocus

Artículo publicado en: Nigrizia.it

Autor

  • Cochi, Marco

    Periodista e investigador profesional con experiencia en áreas de crisis, derechos humanos, temas de paz y seguridad en África subsahariana. Jefe de Investigación para la región del Sahel y África Subsahariana en el Centro Militar Italiano de Estudios Estratégicos (CeMiSS). Docencia en el Máster Online en Construcción de Paz y Cooperación Internacional (VIII edición) activado en Link Campus University of Rome. Colaborador durante más de diez años para Africana, Eastwest, Metodo, Nigrizia, Il Nodo di Gordio e Informazioni della Difesa.

    Experiencia previa con la enseñanza plurianual a nivel universitario en diversas conferencias y formaciones, seminarios, másteres y cursos de posgrado en la Universidad Sapienza de Roma, Link Campus University, Lumsa, Luspio, Unicusano, Universidad Roma Tre. Experiencia en proyectos de investigación a largo plazo en el Foro de Investigación y Desarrollo de África, la Asociación de Estudios Extraeuropeos, el Centro Europeo de Excelencia “Altiero Spinelli” (CeAs-Universidad “Roma Tre”), el Centro Militar Italiano de Estudios Estratégicos (CeMiSS).

    Muchos años de experiencia en el área de cooperación al desarrollo, donde coordinó proyectos de educación intercultural y solidaridad internacional. Encabezó las delegaciones de vidita de los campamentos de refugiados palestinos en el Líbano y algunos países africanos. Graduado summa cum laude en Literatura Moderna, Especialista en Filosofía y Política. Maestría Universitaria de segundo nivel en Estudios de Seguridad Internacional y Postgrado semestral de Especialización en Economía sin Fines de Lucro y Cooperación al Desarrollo, etc.

    Autor del blog Afrofocus que seguimos en Bitácora Africana.

    @afrofocus

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