La Asociación de Miembros de la Conferencia Episcopal de África Oriental (AMECEA), junto con el Dicasterio para la Promoción del Desarrollo Humano Integral del Vaticano y otras organizaciones católicas lanzaron la Campaña de Cancelación de Deuda Jubileo 2025 para los países de África que se encuentran en una «situación fiscal desesperada, donde los costos del servicio de la deuda consumen más del 50% de los ingresos nacionales«.
El obispo Charles Kasonde, presidente de AMECEA, declaró que la Campaña de Cancelación de la Deuda del Jubileo llama a todos los países africanos a unirse en su lucha contra la injusticia económica y agregó que no se trata solo de una crisis financiera, es una crisis de dignidad humana.
“La Campaña de Cancelación de la Deuda del Jubileo nos llama a unirnos en nuestra lucha contra la injusticia económica, no es solo una crisis de dignidad humana […] La campaña del jubileo de 2000 condujo a la cancelación de más de 100.000 millones de dólares de deuda para algunas de las naciones más endeudadas, liberando recursos para servicios públicos vitales como la atención médica, la educación y la infraestructura, pero el alivio que obtuvimos no fue suficiente para remediar las fallas sistemáticas dentro de la arquitectura financiera global, que continúa dejando a las naciones africanas a merced de la crisis de deuda recurrente”.
Inspirados por el llamamiento del Papa Francisco para el año jubilar, el taller destacó la profunda preocupación de la Iglesia Católica por la deuda de África, exigiendo la cancelación de la deuda, la reforma financiera global y la rendición de cuentas. El presidente de AMECEA señaló que las cargas de la deuda conducen a arraigar la pobreza, amplifican la desigualdad y sofocan el crecimiento económico, subrayando que la cancelación de la deuda no solo trasciende el mero cálculo económico, sino que también es una profunda responsabilidad moral. En su declaración expresó que se deben buscar reformas financieras globales integrales destinadas a prevenir los ciclos de trampas de deuda que han plagado a sus naciones y abogar por prácticas de endeudamiento y préstamo responsables que defiendan la justicia y la equidad.
Kasonde declaró que ya era hora de reestructurar los sistemas financieros, priorizando la dignidad humana sobre las ganancias corporativas y el dominio de las naciones prestamistas, creando urgentemente estrategias para la recuperación, emprendiendo una reestructuración significativa de la deuda para aligerar la carga de pago y buscando condiciones de endeudamiento internacionales más justas que aseguren la sostenibilidad.
“Aboguemos por reformas integrales que defiendan nuestra humanidad compartida, asegurando que las generaciones futuras se liberen de las cadenas de la deuda y estén empoderadas para prosperar”.
Jecinter Olweny
Fuente: AMECEA
[CIDAF-UCM]