La reciente guerra que se está produciendo en Irán sigue provocando consecuencias internacionales. Muchos países se han visto obligados a aumentar el precio de los combustibles tras la subida del petróleo, uno de ellos ha sido Guinea-Bissau. Desde el pasado martes, los conductores de transporte se han declarado en huelga como respuesta ante las acciones realizadas por el gobierno. Tras las recientes medidas, el precio del diésel ha pasado de 700 francos CFA (1,067 €) a 898 francos CFA (1,368 €) por litro, mientras que el de la gasolina de 794 francos CFA (1,210 €) a 899 francos CFA (1,370 €) por litro.
La huelga ha afectado a gran parte del territorio nacional, incluida Bissau, la capital. Según la declaración del presidente del sindicato de conductores, el pasado martes las furgonetas con al menos 15 plazas se pusieron en huelga, y se esperaba que los taxistas también se unieran, provocando que los pasajeros tuvieran que esperar muchas horas o realizar por sí mismos largas distancias para llegar a su destino. El gobierno comunicó que los pasajeros no se verían perjudicados por una subida del precio del transporte.
La subida internacional de los precios también está afectando a las gasolineras del país, que al depender del petróleo exterior se están enfrentando a una grave escasez de producto.
Fuente: Reuters
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