El sector petrolero de Gambia atraviesa un momento de incertidumbre tras la devolución de varios camiones cisterna con combustible presuntamente contaminado al depósito de Mandinari, uno de los principales centros de almacenamiento y distribución del país. Al menos tres empresas comercializadoras de combustible confirmaron que devolvieron cargamentos tras detectar irregularidades durante los controles rutinarios de calidad. Aunque no se ha determinado oficialmente la naturaleza del problema, fuentes del sector apuntan a una posible filtración de agua o a fallos en las condiciones de almacenamiento, factores que pueden afectar gravemente el rendimiento de motores y generadores.
Desde la gerencia operativa del depósito se negó haber distribuido producto contaminado. Sin embargo, fuentes vinculadas a la Gambia Revenue Authority aseguraron que algunos de los cargamentos cuestionados fueron efectivamente readmitidos en las instalaciones. Operadores del sector sostienen que la situación ha provocado la segregación de parte del combustible almacenado, mientras crecen las críticas hacia la Public Utilities Regulatory Authority por no emitir un pronunciamiento técnico concluyente.
Algunos distribuidores descartan que el contaminante sea agua y sostienen que se trata de una sustancia de base oleosa, lo que, según afirman, evidenciaría problemas más complejos en la cadena de suministro. También aseguran que los conductores y clientes habían reportado anomalías desde hace tiempo. El Ministerio de Energía indicó que, según la información recibida por la administración del depósito, las acusaciones carecen de fundamento. Los especialistas han advertido que cualquier fallo en la calidad del combustible puede traducirse en daños mecánicos, pérdidas económicas y riesgos para la seguridad pública.
Fuente: The Point
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