Fatou tenia una casa de huéspedes en frente al océano. En su jardín, arboles de todo el mundo africano. En su cocina, jumbo y mostaza que podemos comprar aquí en Madrid, barrio Lavapies. Cuando echo de menos a Senegal, paseo por allí y charlo un rato con los chicos, no hace falta coger un avión, que suerte!

