Inicia el lector un relato vivo, cuajado de vivencias reales, de la experiencia enriquecedora que aporta un paisaje y un paisanaje tan peculiares como las regiones aquí descritas con detallismo natural. El autor llama al pan, pan y al vino, vino. Sus reflexiones sobre las tradiciones africanas, sobre el mundo de las misiones, sobre los hermanos de San Juan de Dios, sobre las diferentes etnias del África Central, o sobre sus propias dudas y certezas, sus convicciones religiosas o sus opiniones humanas, se nos transmiten con veracidad y sinceridad, sin tabúes ni retórica hueca. Una escritura elegante, con estilo claro y hábil, que nos introduce, de forma natural, en un mundo tan nuevo para nosotros, occidentales europeos, como apasionante.»
Trabajos de mantenimiento en el Portal del Conocimiento sobre África CIDAF-UCM hasta el 4 de septiembre
Hola! Estamos aprovechando las fechas generales de vacaciones para efectuar tareas de mantenimiento. Durante el año, con el fin de no parar de...


