Curiosamente, el cacao de Costa de Marfil y Ghana no aparece entre los 500 productos de mayor importancia financiera de África.
¿Tan poca importancia financiera tiene el cacao africano?
Esta ausencia tiene su explicación. A pesar de los puestos de primer y segundo productor mundial de cacao, ocupados respectivamente por Costa de Marfil y Ghana, y a pesar de que Abiyán y Accra están aliadas desde 2018 en una “Opep del cacao” para defender sus intereses y obtener una mejor remuneración de sus plantadores, estos siguen siendo los primeros y peores eslabones de la cadena de valor del chocolate. Aunque todos los actores, públicos y privados, piden que el diálogo avance, las discusiones se reducen a la preservación los intereses creados y las cuotas de mercado de cada uno. Y entre los grandes empresas existe una gran opacidad, lo que hace difícil saber la importancia financiera real que de hecho tiene el cacao.
¿Por qué son los productores el peor eslabón en la cadena de producción del chocolate?
Los productores dependen de cursos internacionales. Por lo tanto, para fijar precios, se debe adoptar un enfoque tanto global como local. Así, a pesar de su peso nada despreciable, Costa de Marfil y Ghana, que aseguran alrededor del 60 % de la oferta mundial de habas de cacao, siguen dependiendo de los cursos del cacao fijados por el juego de la oferta y de la demanda en las Bolsas de Nueva York y Londres. Los ingresos de la mayoría de los productores de cacao de Costa de Marfil y Ghana tienen un límite de un dólar por día, según datos del Barómetro del Cacao 2022, un informe de referencia sobre el sector que se publica cada dos años.
¿No pueden los productores mejorar estas condiciones?
Al no poder unirse a otros países productores africanos, como Nigeria y Camerún, para controlar una proporción aún mayor de la producción, siguen teniendo que aceptar los precios, con influencia limitada en los mercados y en la «industria del chocolate».
África aprovecha el tostado de los granos, que constituye el primer paso en el proceso del cacao y que se lleva a cabo en los países productores; esto ha permitido un aumento significativo de las inversiones locales en el abastecimiento de mastodontes internacionales. En la producción y venta del chocolate, cinco empresas controlan el 60 % de las ventas mundiales. “Con alrededor de 350.000 toneladas de granos de cacao compradas en 2022, Nestlé representa alrededor del 7 % del mercado mundial”, afirmó un responsable del grupo suizo. Esto ilustra el peso de los chocolateros en el mercado del sector.
Bartolomé Burgos
CIDAF-UCM