La República Democrática del Congo (RDC) y Ruanda firmaron un acuerdo de paz en diciembre, a instancias del presidente estadounidense Donald Trump, en el último intento por poner fin al conflicto entre los dos países, pero los enfrentamientos han continuado.
Días después de la firma del acuerdo de paz entre Ruanda y la República Democrática del Congo, mediado por Estados Unidos, el grupo armado M23, apoyado por Ruanda, tomó la importante ciudad de Uvira, en la frontera con Burundi, provocando una airada respuesta de Estados Unidos.
Estados Unidos, que ha firmado recientemente con la RDC un acuerdo para su acceso a los minerales, anunció a principios de marzo sanciones contra el ejército ruandés por su apoyo al grupo antigubernamental M23, que desde 2021 ha tomado el control de amplias zonas del este de la República Democrática del Congo, ricas en minerales.
En una entrevista a Jeune Afrique, publicada el 3 de abril, el presidente ruandés Paul Kagame calificó las sanciones estadounidenses de insultos contra Ruanda, y afirmó que Washington ejerce una fuerte presión sobre su país, pero se muestra muy tolerante con la República Democrática del Congo.
Ruanda ha insistido en que su intervención en el este de la RDC se limita a la protección frente a una milicia enemiga formada por los remanentes de quienes participaron en el genocidio ruandés de tutsis de 1994, hace más de treinta años.
Fuente: radarafrica
[Traducción y edición, Jesús Zubiría]
[CIDAF-UCM]
