Defendiendo la democracia en África: Desafíos y Opciones, por Hakeem Onapajo

29/05/2026 | Opinión

En su último informe, que documenta las experiencias y actitudes de ciudadanos africanos hacia la democracia en los últimos 25 años, Afrobarómetro —la encuesta de opinión pública sobre democracia más extensa de África— concluyó que «la democracia está en riesgo».

De hecho, la gradual regresión de democracia y la rápida caída en regímenes militares son testimonio del sombrío panorama que presenta la encuesta. Las altas expectativas que surgieron tras las democráticas transiciones de la década de 1990 se están desvaneciendo cada vez más, no porque los ciudadanos africanos ya no estén interesados en la democracia. Aun así, se sienten decepcionados sobre las existentes condiciones socioeconómicas y políticas. Las brechas de desigualdad social siguen ampliándose, mientras que las élites políticas hacen gala de una inmensa riqueza, viviendo a costa del bien común mediante el saqueo del tesoro público. Los conflictos, derivados de la competición por el poder y las reivindicaciones no resueltas, así como la manipulación externa, han provocado un aumento de los asesinatos y han causado inestabilidad política.

Preocupados por la creciente crisis de democracia en África, el programa APN y Next Gen del Consejo de Investigación en Ciencias Sociales patrocinó un panel especial en la conferencia anual de la Asociación de Estudios de Lagos (LSA) en 2025 para analizar los problemas que debilitan la democracia y explorar opciones para reconstruir la democracia, la paz y el desarrollo en África. Los resúmenes de las presentaciones de cuatro socios del programa APN y Next Gen, incluyendo Hakeem Onapajo, Dare Leke Idowu, Silindile Mlilo y Alhassan Issah Suhuyini, están sucintamente resumidos en esta presentación especial.

En su contribución, Hakeem Onapajo examina el resurgimiento de los golpes de Estado en África Occidental para argumentar sobre el papel de las débiles instituciones en el retroceso democrático en África. Argumenta que la rapidez con la que se han producido recientemente los golpes militares en la región demuestra hasta qué punto las frágiles instituciones políticas —incluyendo legislaturas, organismos de gestión electoral, poder judicial e instituciones de seguridad— socavan el sistema democrático en África. Los gobiernos surgidos de los programas de transición o han fracasado para reformar las instituciones democráticas o las han subvertido deliberadamente para perpetuarse en el poder.

Onapajo argumenta que las débiles y disfuncionales instituciones han conducido a la anarquía ejecutiva, la impunidad y la captura del Estado, lo que ha alentado a los militares oportunistas a intervenir, empleando el viejo mantra de «la custodia militar» para tomar el poder.

Argumentando desde la perspectiva de los movimientos sociales en un entorno liberal-democrático, Dare Idowu analiza las estrategias de los movimientos juveniles para defender la democracia y los derechos de la ciudadanía en África. Basándose en las perspectivas extraídas de Kenia y Nigeria, Idowu destaca el uso de las protestas digitales como un medio no violento a través de los cuales los jóvenes pueden influir en los cambios democráticos y socioeconómicos. Argumenta que los jóvenes africanos deberían explorar la oportunidad que ofrece el espacio digital para influenciar cambios sustanciales, exigiendo objetivos de protesta de mayor alcance, como ruptura delas barreras estructurales, constitucionales e institucionales que impiden a los jóvenes participar en el liderazgo y la gobernanza.

El ensayo de Silindile Mlilo analiza críticamente las elecciones de 2024 en Botsuana, que vio la derrota del durante mucho tiempo partido gobernante, el Partido Democrático de Botsuana (BDP), por primera vez en los 58 años de historia de democracia en el país. Argumentó que la pacifica transferencia de poder al partido opositor, Paraguas para el Cambio Democrático (UDC), es una clara indicación de la importancia de contar con instituciones que funcionan y con una oposición organizada para consolidar la democracia en África. Mlilo utilizó también el caso de Botsuana como prueba de que el cambio político es posible sin violencia, aprovechando la capacidad de la juventud para organizar y movilizar a favor del cambio político.

Alhassan Suhuyini examina conflictos y reivindicaciones no resueltas, con especial atención a la democracia en Ghana. Con datos empíricos sobre conflictos entre agricultores y pastores, demuestra hasta qué punto los pastores —a menudo vistos como los agresores en numerosos estudios e informes periodísticos— son marginados, especialmente en lo que respecta al acceso a la tierra, el agua y derechos de ciudadanía. Según él, esta marginalización socioeconómica y política es una de las causas del conflicto entre agricultores y pastores, que amenaza la seguridad nacional y regional en Ghana y en países vecinos. El ensayo de Suhuyini es particularmente instructivo, ya que ofrece una especial oportunidad para comprender las quejas de los pastores fulani, incluidos los nacidos en Ghana, y marca claramente un paso en la elaboración de un enfoque inclusivo hacia la ciudadanía y la consolidación de la paz en las comunidades afectadas por los conflictos.

Hakeem Onapajo

Fuente: Kujenga Amani

[Traducción, Jesús Esteibarlanda]

[CIDAF-UCM]

Autor

  • Profesor asociado de Ciencias Políticas y actualmente ocupa el cargo de subdirector del Centro Legislativo para el Análisis de Seguridad del Instituto Nacional de Estudios Legislativos y Democráticos (NILDS) en Abuja. Recibió una beca de la Red Africana de Consolidación de la Paz (APN) para el año 2023. En 2021, recibió la beca postdoctoral del Programa de Humanidades Africanas del Consejo Americano de Sociedades Científicas (ACLS). Investiga sobre conflictos, consolidación de la paz y democratización en África. Sus escritos se publican en prestigiosas revistas internacionales y otros medios destacados, y son reconocidos como contribuciones únicas en su campo. (Fuente: Kujenga Amani)

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