Un policía ruandés, con una creatividad hábil y audaz, en el complejo mundo mozambiqueño. Resumiéndolo a lo más fundamental, así podríamos presentar el libro “Cero sobre Cero: El espía que vino de Kigali”, de Aurélio Furdela.
Comenzando con la información bibliográfica general del libro, la obra titulada “Zero sobre Zero: O espião que vem de Kigali”, escrita por Aurélio Furdela, tuvo su primer lanzamiento en Maputo, por Alcance Editores. Este acto fue seguido por otro semejante en la Ciudad de Inhambane el 21 de febrero de 2025.
Se supone que el interés del autor en lanzar la obra también en la Provincia de Inhambane está vinculado al hecho de que tiene sus raíces ancestrales en esta parte del país, hecho que se destaca en la obra a través de momentos históricos dolorosamente marcados por guerras, con una sutil referencia a la localidad de Mucodoene (Morrumbene).
«Cero sobre Cero: El Espía que Vino de Kigali» es una novela policiaca con una trama rica debido a la cantidad de información presentada y la profundidad objetiva de los hechos narrados a lo largo de la novela. Esto hace que el libro sea ameno de leer, permitiendo al lector explorar otros mundos inherentes al ser humano, ya sean sociológicos, psicológicos y espirituales (oscurantismo y superstición).
La trama en sí gira en torno a una investigación policial que, como afirma Gabriel Muthisse en el prefacio del libro, Mozambique no tiene tradición en este género literario, pero eso no quiere decir que no tengamos experiencia con este tipo de literatura, ¡sobre todo para aquellos que pertenecemos a la era de los libros y no de los teléfonos móviles!
Una de las grandes particularidades de esta obra radica en el hecho de que el autor eligió un lugar geográfico conocido por muchos, la capital del país, la ciudad de Maputo, con sus avenidas y rincones mencionados en la obra, lo que con cierta facilidad sitúa al lector en el centro de la escena con la autonomía necesaria para juzgar y crear sentimientos de aversión o simpatía por los personajes que componen la trama.
Volviendo a la objetividad de la obra, lo que destaca es la audacia con la que el autor, que probablemente hizo uso de su formación en historia, eligió dos temas de actualidad que involucran el espionaje y el sufrimiento. Espionaje entre naciones africanas usando como motivación hechos reales ocurridos en Maputo y reportados por la prensa local. Uno de ellos es el del empresario ruandés del sector comercial, Revocat Karemangingo, residente en Mozambique desde 1996, donde se refugió después del genocidio en Ruanda en 1994, que fue asesinado a tiros cerca de su casa cuando regresaba en coche, solo, de uno de sus almacenes de venta de refrescos y cerveza.
Por otra parte, el autor narra conmovedoras escenas de sufrimiento humano al describir la experiencia vivida por los emigrantes africanos durante la travesía marítima hacia la tierra prometida, que los transforma en eternos esclavos de sus “bienhechores”. Con una hábil y audaz creatividad imaginativa, el autor interconecta ambos temas (reales y ficticios) y se forman nuevas ideas, nacen nuevos desenlaces, conduciendo al lector, que por inherencia de los hechos se convierte también en investigador, a sorpresas propias de una novela de investigación policial concebida con sumo cuidado, mostrando aquí la madurez profesional del autor al basarse en acciones reales y transformarlas en algo ficticio, cuyo desenlace parcial se hace receptivo al lector-investigador.
Al tratarse de una historia ambientada en África, Furdela no descuida el abordaje del inframundo espiritual, retratándolo en diferentes contextos en forma de oscurantismo, superstición y religión.
Sin embargo, quedan algunos enigmas por resolver, lo que sugiere que podrá haber continuidad, más creaciones con o sin final, pero con el mismo sabor que Furdela nos ofrece en esta novela. Se espera un segundo volumen que seguramente seguirá estimulando nuestra imaginación.
Fuente: O País
[Edición y traducción, Jesús Zubiría]
[CIDAF-UCM]