Black Ivory Soul, de Angélique Kidjo

5/11/2008 | Cultura

Desde la llegada de los primeros africanos a América, las influencias musicales entre estos dos continentes han sido constantes y alternas. Black Ivory Soul rinde tributo a la música brasileña y su contribución a los ritmos africanos. Angélique Kidjo nació en Ouidah, un población costera de Benín, mecida por el bouniyan, una música tan similar a la samba que cuando escucho por primera vez a Gilberto Gil le hizo pensar que esa música debería tener el mismo origen. En su segundo viaje a brasil, en 1999, Kidjo entró en contacto con el percusionista bahiano Carlinhos Brown y fruto de este encuentro surgen los temas “Tumba”, “Iemanja” y “Okan Bale”. Más tarde, en Estados Unidos, contactó con el compositor, cantante, percusionista y guitarrista brasileño Vinicius Cantuaria añadiendo dos canciones más “Olofoofo” y Ominira”. Completan el álbum composiciones propias junto a su marido, el bajista Jean Hebrail, un tema de Gilberto Gil “Refavela”, y un racimo de canciones correctas entre las que destaca “Les Enfans Perdus” de Jacques Verusso, compositor francés que ha colaborado últimamente con Celine Dion. La obra ha contado con el buen hacer del productor Bill Laswell un veteranos al que ya conocemos de sus trabajos anteriores con músicos tan diferentes como Mick Jagger, y Herbie Hancock.

(Black Ivory Soul. Angélique Kidjo. Columbia Records. 2002)

Más artículos de Administrador-Webmaster
Africana nº 232: El islam en España

Africana nº 232: El islam en España

El título de este número –El islam en España– puede sorprender a los lectores. El tema parece que no encaja con la orientación de Africana. Los...