Malaui ha atraído críticas de los países donantes el día 9 de febrero por “ciertas tendencias negativas” en el país del África del Sur, como la nueva ley que permite la prohibición de las publicaciones.
Los donantes, que entre todos donan más del 40 % del presupuesto para el desarrollo de Malaui, dicen que “comparten la preocupación expresada por muchos malauianos sobre ciertas tendencias negativas”.
La nueva ley de medios, que permite al ministro de Información prohibir publicaciones que considere contrarias al interés público, ha “aumentado esa preocupación”, han declarado los países donantes en un comunicado conjunto emitido en la capital administrativa del país, Lilongwe.
Los donantes, Gran Bretaña, Francia, Alemania, Islandia, Japón, Noruega y Estados Unidos, dicen que esperan “un diálogo más amplio” con el gobierno de Malaui sobre sus preocupaciones.
“Es nuestra responsabilidad como socios y amigos observar de cerca la adherencia de Malaui a los estándares internacionales para proteger los derechos de sus ciudadanos”, añaden.
El descontento de los países donantes también se refleja en la decisión a última hora de un alto mandatario alemán de cancelar su visita a Malaui.
El ministerio de Desarrollo de Alemania dice que la secretaria de Estado, Gudrun Kopp, ha cancelado una visita que iba a tener lugar entre el 12 y el 15 de febrero, porque “importantes reuniones para discutir el desarrollo y los derechos humanos no pudieron confirmarse a tiempo”.
Estado soberano
El anuncio llega un día después de que el jefe del ministerio de Kopp, el ministro de cooperación económica y Desarrollo, Dirk Niebel, anunció que suspendía 3.4 millones de dólares de ayuda que iba a ser destinada a Malaui, como resultado de la ley de medios y la negativa del gobierno de Malaui a discutir sobre el asunto.
El ministro de Justicia de Malaui ha declarado ante los medios nacionales a principios de la pasada semana, que el gobierno no revocaría la ley de medios ni legalizaría la homosexualidad porque el país es un estado soberano.
El presidente de Malaui, Bingu wa Mutharika ha sido criticado por la oposición y la delegación nacional del Instituto de Medios del África Austral, por refrendar el proyecto de ley, considerada por lo general, como un intento del gobierno por actuar contra las publicaciones que son críticas con su administración.
Mutharika, que a menudo acusa a los periódicos independientes de informar de forma negativa sobre Malaui, amenazó en 2009 con cerrar los que le acusaban de mentir, cuando informaron de que hasta un millón de personas necesitarían ayuda alimentaria.
Malaui, en 1995, adoptó una nueva constitución con un proyecto de ley de derechos que garantiza la libertad de la prensa después de tres décadas de opresión bajo el dictador Kamuzu Banda.
(News 24, 14-02-11)
