CENTRE DE LUTTE CONTRE L’IMPUNITE
ET L’INJUSTICE AU RWANDA (CLIIR)
Boulevard Léopold II, n°227

Bruselas, 8 de marzo 2010

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COMMUNICADO n° 121/2010

Ruanda: Déo Mushayidi es un «Mandela», no un «criminal».

Introducción: El Centro de Lucha contra la Impunidad y la Injusticia en Ruanda (CLIIR)* denuncia y condena le kidnapping por la policía burundesa y la deportación forzada hacia Ruanda del sr. Déogratias MUSHAYIDI. Este crimen contra la humanidad, imprescriptible e imputable a las fuerzas de seguridad de Burundi ha tenido lugar el viernes 5 de marzo de 20010. Déo Mushayidi es presidente del Pacto de Defensa del Pueblo (PDP) desde noviembre de 2008. El régimen de Kigali lo insulta tratándolo de terrorista que estaría implicado en los ataques con granadas que en las últimas semanas se han producido en Ruanda. Mushayidi es un opositor creíble y reconocido como tal por la mayoría de los ruandeses que lo conocen. Todos los pretextos son buenos para el régimen dictatorial del presidente Paul Kagame para quitar de en medio a sus reales o supuestos opositores políticos. El CLIIR recomienda una investigación urgente e independiente sobre estos ataques con granadas que, según ciertos observadores ruandeses y extranjeros, serían obra de la omnipresente y superpoderosa DMI (Directorate of Military Intelligence). El general Jack Nziza, el coronel Emmanuel Ndahiro y el general James Kabarebe son sospechosos de haber supervisado estos ataques para aterrorizar la población civil y eliminar opositores políticos que han formado un consejo de concertación política muy eficaz frente a Paul Kagame.

Este comunicado nº 121 es un vibrante homenaje a Déo Mushayidi, un hombre político que ha sabido siempre agrupar a todos los ruandeses sin distinción étnica alguna. Antes de hablar de su secuestro y de su herencia política, he aquí los comentarios que han llegado al CLIIR desde que ha sido deportado a Ruanda: “Déo Mushayidi no ha sido ni será nunca un terrorista. Es nuestro “Mandela” para nosotros los supervivientes de los crímenes de genocidio, de los crímenes contra la humanidad y de los crímenes de guerra cometidos en Ruanda y en el Congo desde 1990 hasta hoy. Mushayidi reclama justicia y verdad en sus palabras y escritos para todas las víctimas, para todos los supervivientes sin ninguna distinción étnica”.

¿Un nuevo Mandela habría nacido en Ruanda?

Nelson Mandela, antiguo presidente de Suráfrica (RSA) era un abogado de formación y profesión que pasó 27 años en la cárcel bajo el régimen del apartheid. El “Mandela” de Ruanda era un docente y un religioso vocacional. Mushadiyi es un antiguo hermano Josefina que dejó la sotana y sus estudios de teología para convertirse en el alto representante del FPR, la rebelión tutsi, en Suiza hasta su regreso a Ruanda en 1994. Había quedado seducido por los textos del programa político del FPR que coincidía con su ideal político de demócrata pleno. Ignoramos cuántos años y en qué estado de salud física y mental va a pasar en la cárcel, bajo el régimen de apartheid impuesto por el FPR en Ruanda. Conociendo los métodos criminales del régimen del FPR, tememos que sea asesinado o destrozado mentalmente, como lo fue Innocent Byabagamba, un antiguo militar detenido y extraditado a Ruanda.

Los que lo consideran el “Mandela” de Ruanda conocen bien su trágica historia. La tragedia familiar de Mushayidi puede resumirse como sigue: “Su padre fue asesinado por hutu tres meses antes de su nacimiento en 1961. Nació pues entre los escombros de su casa familiar destruida durante las violencias étnicas de la revolución de 1959. Su anciana madre y sus dos hermanas mayores fueron asesinadas con sus hijos durante el genocidio de 1994, en la época en que él representaba al FPR en Suiza”. A pesar de la muerte violenta de sus familiares más próximos, Mushayidi ha colaborado siempre con sus compatriotas hutu y twa en los diferentes movimientos políticos que desde 2001 ha fundado con otras personas. Ha militado siempre a favor del Diálogo inter-ruandés y de la Comisión Verdad, Justicia y Reconciliación. Esos han sido los únicos instrumentos políticos que siempre ha privilegiado. Su filosofía política no le permitía naufragar en terrorismo alguno. Es un hombre que asume y reivindica siempre sus actos. Del mismo modo que Mandela venció el apartheid, el “Mandela” ruandés sueña con vencer los demonios étnicos y crear un país viable para todas las etnias”. Ha sido precisamente para evitar a todo ruandés una tragedia semejante a la suya por lo que Déo Mushayidi ha evolucionado en varias formaciones políticas susceptibles de liberar Ruanda del apartheid étnico que lo mina.

Cronología de su secuestro, del jueves 04 al 05/03/2010:

– El jueves 4 de marzo de 2010, Déo Mushayidi es detenido por policías tanzanos en la ciudad de BUKOVA, en Tanzania. Fue conducido a la frontera del Burundi, en KOBERO. La policía del Aire, Fronteras y Extranjeros (PAFE) lo trasladó a la capital burundesa, Bujumbura, en la tarde del jueves.

– El viernes 5, hacia las 10h., Mushayidi logró telefonear a sus colegas del PDP que residen en Europa. Les explicó su situación. Sus colegas lograron conectar con algunos responsables policiales burundeses a los que explicaron el carácter de opositor político de Mushayidi. Según éste, los responsables burundeses le habían asegurado que le aportarían la ayuda necesaria en su calidad de opositor político. Por lo tanto, sabían quién era y podían valorar el peligro de que perdiera su vida y su libertad en Ruanda.

– El viernes, hacia las 15h., sus colegas del PDP en Europa perdieron el contacto telefónico. Inquietos, comenzaron a telefonear a los responsables del PAFE. Nadie quiso descolgar el teléfono y responder a las numerosas llamadas. A partir de ese instante, no se pudo conectar con ningún policía o agente de inmigración, hasta el momento en que un artículo del News Times de Kigali mencionó la captura de Déo Mushayidi y su deportación a Kigali. En consecuencia, no puede hablarse de extradición, ya que Moushayidi nunca ha estado bajo mandato alguno de arresto. Se trata de un verdadero secuestro operado por agentes de un Estado a favor de otro Estado, violando el derecho de asilo y el sentido común.

– Burundi no ha cesado nunca de violar la convención de Ginebra sobre el derecho de asilo. Recordemos que desde mayo de 2005, varios miles de refugiados hutu, que huyeron de las persecuciones y encarcelamientos arbitrarios ligados al los procesos de los tribunales gacaca, fueron brutalmente expulsados por la fuerza a Ruanda, donde algunos desaparecieron tras esta repatriación forzosa.. Las organizaciones internacionales de derechos humanos como HRW y AI han denunciado y condenado repetidamente Burundi por su rechazo a respetar las convenciones internacionales que ha firmado.

Las razones de su exilio en Bélgica:

– Mushayidi se dio a conocer en 1994 cuando dimitió como Asistente del Secretario General del FPR, el mayor Théogène Rudasingwa. Había descubierto que el FPR también había masacrado a inocentes y no respetaba ninguno de sus objetivos. Se sintión traicionado en su ideal e inició un nuevo camino.

– En1995, encontró trabajo en un proyecto de desarrollo financiado por la Cooperación suiza en Ruanda. Dimitió para combatir mejor la injusticia.

– En 1996, convencido de que podría empujar al régimen FPR levantarse de sus derivas, Mushayidi se lanzó como periodista y trabajó en varios periódicos. Uno de los más conocidos es “L’Ere de Liberté”, donde trabajó con un periodista twa, Élie Mpayimana, que era su amigo. Los dos periodistas denunciaron la corrupción generalizada y se ganaron la hostilidad de varios dirigentes del FPR. Mushayidi publicó también el periódico IMBONI hasta su marcha al exilio en abril de 2000. En sus artículos denunció las violaciones de los derechos humanos y la corrupción generalizada que sigue gangrenando Ruanda. Siempre con la esperanza de forzar el régimen hacia la progresiva construcción de un Estado de derecho.

– En 1996, a causa de su experiencia y de su combatividad en los medios de comunicación de la época, Mushayidi fue elegido presidente de la Asociación de Periodistas de Ruanda (AJIR). Igualmente se convierte en secretario ejecutivo del Centro de promoción de la libertad de expresión y de tolerancia en la región de los Grandes Lagos.

– En 1999, se convierte en Director de la “Maison de la Presse”, para luego ser un empleado, hasta el momento de su huida en abril de 2000.

– A principios de 2000, los artículos que precipitaron su huida tenían como objetivo denuncia las detenciones, las deportaciones a Ruanda y el encarcelamiento de Benjamin Rutabana, Innocent Byabagamba, Bertin Murera, Rukeba y Janvier. Estas personas habían sido detenidas en Burundi y deportadas a Ruanda.

– Denunciaron igualmente el asesinato del antiguo prefecto tutsi de Kibuye, Assiel KABERA, matado en la puerta de su casa la tarde del domingo 5.03.2000.

– Mushayidi y los otros dos periodistas fueron perseguidos y difamados por los medios de comunicación gubernamentales, como la Radio y la Televisión.

– En abril de 200, los tres periodistas se exiliaron en Bélgica, donde fueron reconocidos como refugiados. Mushayidi no tardó en colaborar con otros demócratas de la diáspora.

Las actividadesd políticas de Mushayidi en Bélgica:

– El 22/02/2001, Mushayidi y sus colegas del comité de coordinación presenta el manifiesto nacional de un movimiento monárquico que acababan de crear en Bruselas llamado “Nation – Imbata y’Inyabatatu Nyarwanda”, que promovía la restauración de la Unidad de la Nación por medio de la instauración de una monarquía constitucional. El embajador de Ruanda, Jacques Bihozagara, reaccionó el mismo día en un comunicado en el que enumera los 8 partidos políticos reconocidos en el protocolo de Acuerdo del 24/11/1994 sobre la puesta en pie de la Transición. Denunció la creación de este partido en estos términos: “El Estado ruandés considera ilegal cualquier iniciativa irrespetuosa de los principios enunciados en su constitución minuciosamente elaborada tras los duros momentos de negociaciones y desafía cualquier maniobra de distracción de la opinión ruandesa e internacional”. El régimen del FPR se arrogaba así el derecho de reglamentar la oposición política en la diáspora ruandesa.

– El 27/03/2002, la Alianza por la democracia y la reconciliación nacional (ADRN) IGIHANGO fue creada en Bad Honnef, Alemania, y fue lanzada el 5/04/2002 en Bruselas. Mushayidi fue elegido miembro del comité ejecutivo en el puesto de Secretario de Información y Portavoz de la Alianza Igihango. Esta alianza reunía a las FDPR, mayoritariamente hutu y basada en Congo-Kinshasa) y la Alianza Ruandesa para el Renacimiento de Ruanda (mayoritariamente tutsi en América del norte) y Nation imbata y’Inyabutatu Nyarwanda.

– El 15/11/2008, Déo Mushayidi publicó la declaración del Pacto de defensa del pueblo (PDP) firmado en Kinigira y que “agrupa a hutu, tutsi, twa, tanto del interior como de la diáspora que se reconozcan todos como ruandeses y orgullosos de su pertenencia étnica o de su grupo social y aspiran a una cohabitación pacífica y armoniosa en un país liberado de todo sentimiento de odio y de todo espíritu de venganza, evolucionando fuera de cualquier supremacía numérica o militar”.

Los libros y los documentos publicados por Mushayidi (sólo o firmados conjuntamente con otros):

– “Los secretos del genocidio ruandés: Los misterios de un presidente”, es un libro escrito y publicado por un periodista de investigación, Charles ONANA, con la colaboración de Mushayidi. Fue el primer libro que se atrevió a avanzar la hipótesis según la cual el presidente Paul Kagame sería el que estaba detrás del atentado del 6 de abril de 1994, que mató a dos presidentes hutu en ejercicio, el de Burundi, Cyprien Ntarymira y el de Ruanda, Juvénal Habyarimana.

– “La carta ruandesa de los Derechos y Libertades” es un documento que consagra los derechos y libertades públicas de los ruandeses. Fue publicada esta carta el 24/07/2007 por Partenariat-Intwari cuyos dirigentes se comprometieron a respetar en estos términos: “Desde este momento nos comprometemos a unir todas nuestras potencialidades y a luchar con coraje y abnegación hasta la celebración de un Diálogo nacional democrático y sin exclusiones y hasta la victoria total e irreversible de la democracia, del Estado de derecho, de la unidad en la diversidad, de la justicia, de la igualdad, de la seguridad equitativa de los ciudadanos, de la paz y del desarrollo duradero”.

– “Por qué he conmemorado el 6 de abril”, es una declaración muy grave y emotiva que publicó el 8/04/2006 como reacción a una agresión verbal que sufrió el 7, en la marcha con banderolas organizada por IBUKA en Bélgica. Un hombre, cercano a la Embajada de Ruanda en Bélgica, le reprochó violentamente haber conmemorado el 6 en el Memorial del genocidio ruandés erigido en Bruselas (en Woluwe St Pierre) en compañía de supervivientes “no tutsi” de este genocidio

– “Memorando dirigido al Consejo de Seguridad de la ONU” por la célula de documentación y seguridad del Partenariat Intwari en febrero de 2008. Este documento fue un verdadero “Alegato a favor de una investigación global, objetiva e imparcial sobre el genocidio ruandés y sus consecuencias”. Este memorando excepcional revela que : La ejecución del genocidio ruandés fue realizada por los dos bloques extremistas: algunos militares y milicias hutu, así como militares y cuadros políticos tutsi del FPR. El documento subraya que “desde 1989 a partir de Uganda, en la planificación del genocidio ruandés por un núcleo de militares TUTSI de Ruanda y Uganda, se trataba de la cuestión de programar el asesinato del presidente hutu Juvénal Habyarimana, y el exterminio de las poblaciones hutu calificadas de “enemigos regionales” (p. 20 del Memorando)

Breve biografía de Mushayidi:

Déogratias Mushayidi nació en Ruanda en 1961. De etnia tutsi. Está casado y es padre de dos hijos. Su padre fue asesinado en 1961 por hutu durante las violencias políticas ligadas a la revolución de 1959. Su madre y sus dos hermanas mayores fueron asesinadas durante el genocidio de 1994. Fuera de su mujer e hijos no tiene parientes vivos. Esta tragedia familiar le ha marcado de tal modo que se ha ocupado siempre en favorecer la instauración de un Estado de derecho y del respeto a los derechos humanos en Ruanda. En Bélgica, no ha buscado un trabajo remunerado ni ha querido profundizar sus estudios, como ha sido el caso de otros exiliados.

Formado en los Hermanos Josefitas, congregación en la que pasó 12 años, dio clases en Ruanda de 1984-86, en RDCongo de 1986-88 y en Burundi en 1988-89, antes de ser enviado a Suiza a proseguir estudios de Teología y Filosofía en la Universidad de Friburgo. Atrapado por la guerra de 1990, entra en el FPR, al que va a representar en Suiza durante toda la duración del conflicto.

Tras perder a toda su familia en la tragedia de 1994, regresa a Ruanda para contribuir a la reconstrucción nacional. Trabajará como voluntario en el Secretariado general del FPR desde agosto de 1994, pero, en marzo de 1995, divergencias con el líder del FPR le llevan a romper definitivamente con este movimiento y a abrazar la nueva carrera como periodista.

Sus publicaciones comprometidas y muy críticas con relación al FPR terminarán por irritar al nuevo régimen, que le acusará públicamente de subversión política. En marzo de 2000 emprende el camino del exilio y aterriza en Bélgica que le concede asilo político. Regresa entonces a la política y decide animar la oposición en el exilio. Portavoz reconocido de ésta desde 2002, concretamente en el seno de la alianza “Igihango” y de la Concertación permanente de la oposición democrática ruandesa (CPODR), se distinguirá especialmente en el Partenariat-Intwari, firmando conjuntamente con sus colegas un Memorando histórico (enero de 2008) sobre el genocidio ruandés destinado al Consejo de seguridad de la ONU.

En noviembre de 2008 abandona Europa con sus amigos para proseguir la lucha sobre el terreno en Los Grandes Lagos.

Hoy preside los destinos del Pacto de Defensa del Pueblo (PDP-IMANZI), una emanación del Partenariat-Intwari, pero cuyos fundadores apuestan por una más amplia agrupación a favor del Cambio en Ruanda.

Recomendaciones: El Centro insta a:

– Que el presidente Paul Kagame y su gobierno autoricen la liberación inmediata y sin condiciones de Déo Mushayidi, que no ha hecho sino ejercer sus derechos naturales que son: la libertad, la propiedad, la seguridad y la resistencia frente a la opresión.

– Que el presidente Paul Kagame abandone todos sus graves defectos que le son atribuidos por sus antiguos colaboradores. En efecto, en su entrevista a la VOA del 4.3.10, el general Kayumba Nyamwasa acusa al presidente Kagame de caracterizarse por “el nepotismo, la codicia, el divisionismo, las intrigas y la autoglorificación”. Habla del maltrato a la familia del general Fred Rwigema, de la separación de miembros fundadores del FPR. Habla igualmente de gentes “humilladas por el presidente ruandés, que se curvan, se arrodillan, se prosternan ante él, que se hacen golpear a patadas”. Constatamos que este es el tipo de tratamiento inhumano y degradante que aplica contra sus opositores, entre ellos Mushayidi.

– Que todos los países, instituciones, hombres de buena voluntad reclamen su liberación.


Por el Centre,
Matata Jospeh, Coordinador