El presidente Robert Mugabe ha perdonado a todas las prisioneras, excepto las condenadas a muerte o condenadas a cadena perpetua ya que su gobierno está intentando descongestionar las cárceles superpobladas.
El gobierno de Zimbabue ha tenido problemas para alimentar a los cerca de 20.000 prisioneros en las cárceles del país, donde los presos se quejan de malas condiciones de vida.
Esta última amnistía verá a alrededor de 2.000 prisioneros puestos en libertad durante los próximos días. El presidente Mugabe también liberó a todos los menores, independientemente de sus crímenes.
«Nuestras 46 cárceles, en todo el país, están superpobladas. Tenemos una capacidad de 17.000, pero en estos momentos tenemos más de 19.900 prisioneros”, declaró la oficial de relaciones públicas de prisiones y Servicios Correccionales de Zimbabue Priscilla Mthembo ayer jueves.
«Esto demuestra que estamos superpoblados con más de un 16% y este perdón presidencial es un gran paso hacia la descongestión de las prisiones y para facilitar las buenas condiciones de vida para los que se quedan».
El perdón afecta a los presos con enfermedades terminales y a los condenados por robo de ganado.
Se dejó en prisión a reclusos cumpliendo condena por delitos sexuales, robo a mano armada, robo de coches y otros delitos relacionados con la violencia.
Al menos 139 reclusas fueron liberadas el miércoles de una de las mayores cárceles de Harare.
La población penal de Zimbabue ha soportado el peso de los problemas económicos del país que han hecho que el gobierno tuviera dificultades para proporcionar conceptos básicos tales como una dieta equilibrada y uniformes.
En el apogeo de la crisis económica en 2008, un canal de televisión sudafricana mostró los casos de muertes relacionadas con el hambre en las cárceles de Zimbabue, por lo que las organizaciones humanitarias comenzaron a intervenir.
La investigación también mostró que en las cárceles se ven obligados a ir desnudos ya que las autoridades no lograban proporcionar uniformes para todos los presos.
Los parlamentarios también han expresado su preocupación por la pobre dieta en las instalaciones correccionales debido a una financiación insuficiente.
La economía de Zimbabue ha estado luchando durante más de una década pero la disminución de los ingresos ha demostrado que el gobierno del presidente Mugabe tiene dificultades para financiar sus operaciones.
africareview.com
Fundación Sur
