Según fuentes locales, al menos 40 personas, entre ellas mujeres y niños, fueron asesinadas en un ataque perpetrado por hombres armados y atribuido a pastores fulani en el este de Nigeria, en el estado de Taraba.

Este sangriento acontecimiento tuvo lugar cuando más de 50 hombres armados invadieron la aldea de Binnari, en la localidad de Karim Lamido, el 23 de octubre y comenzaron a disparar indiscriminadamente a todo aquel que se cruzó en su camino.

Además de asesinar indiscriminadamente a personas, los hombres armados también incendiaron alimentos, casas y establecimientos comerciales.

El 24 de octubre la delegación nigeriana de la organización de derechos humanos Amnistía Internacional (AI) confirmó los hechos que también fueron confirmados por la policía local.

El estado de Taraba y otros estados ubicados en el noreste del país han sido durante los últimos años  escenario de enfrentamientos por recursos naturales y tensiones étnicas y religiosas.

En esta zona, existe un conflicto entre los pastores fulani, principalmente musulmanes, que buscan pastos para su ganado, y los agricultores, en su mayoría cristianos, pero también musulmanes o animistas, que necesitan tierras cultivables.

A esta situación se suma el hecho de que varios estados del centro y noroeste de Nigeria sufren frecuentes incursiones de «bandidos», término utilizado en el país para referirse a bandas criminales que cometen robos masivos y secuestros para exigir rescates, y a quienes las autoridades a veces clasifican como «terroristas».

Amnistía Internacional ha acusado a las autoridades nigerianas de ser, en cierto modo, responsables del ataque al dejar de lado las zonas rurales del país y no actuar contundentemente contra los grupos armados que las atacan.

Fuente: dailypost

[Traducción y edición, Jesús Zubiría]

[CIDAF-UCM]