El Parlamento argelino ha aprobado el envío de tropas del Ejército Nacional Popular a Níger, lo que supone el primer despliegue militar en el extranjero por parte del país desde la guerra árabe-israelí de 1973. La decisión ha sido aprobada tras contar con el apoyo de más de dos tercios de ambas cámaras parlamentarias, según establece el artículo 91 de su Constitución. La medida supone un cambio radical en la doctrina militar argelina de no intervención en el extranjero.
A pesar de que aún no se ha especificado el número de tropas ni cuándo serán movilizadas, aunque si se conoce que serán destinadas a Madama, al norte de Níger, cerca de la frontera de Libia. La localidad cuenta con un cuartel francés de 1931 y una base de operaciones avanzadas realizada también por los franceses después de la operación Barkhane. El ejército mantiene una guarnición permanente en un puesto que, con normalidad, sirve para controlar el tránsito con Libia.
El principal objetivo es reforzar la cooperación bilateral entre ambos países en materia de seguridad. La misión da continuidad al apoyo militar iniciado el pasado mes de agosto, cuando Argelia envió a Níger cuatro cazas Sukhoi Su-30 junto con aviones de transporte y reabastecimiento tras el intento de golpe de Estado en el país.
Desde el punto de vista estratégico, la operación tiene como objetivo proteger los intereses económicos de Argelia en la región, garantizando la seguridad de las instalaciones petroleras que la empresa estatal Sonatrach posee en Níger. Igualmente, es el primer paso de una reconfiguración de la arquitectura de seguridad del Sahel, que le permite a Argelia establecer una presencia militar directa en una zona clave para la estabilidad regional.
Fuentes: Al Jazeera – Al Mayadeen Español
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