Malaui lleva más de dos semanas afrontando una crisis producida por la falta de diesel y petróleo. La situación está llevando a la subida de precios de transporte y a la venta de combustibles en mercados paralelos e ilegales a tres veces el precio legal. 

Malaui tiene la necesidad de importar combustibles para cubrir las necesidades de la población, y la actual escasez está teniendo consecuencias sobre la vida cotidiana.Según la publicación de Malawi 24, la escasez está llevando a parte de la población a hacer cola, incluso pernoctando, en los alrededores de gasolineras, en aras de ser los primeros en conseguir suministros. Por otra parte, también hay testimonios de personas que han optado por andar, ya que no pueden hacer frente a la subida de tarifas del transporte.

La situación en el país está agravada por la insuficiencia de divisas extranjeras en las reservas nacionales, especialmente dólares, necesarios para operar en el mercado de petróleo y poder importar. No se trata de la primera crisis en el acceso a combustibles del país, teniendo como ejemplo más reciente otro momento de escasez a principios de año vinculado también a la guerra provocada por Estados Unidos e Israel contra Irán. 

Fuentes: Nyasa Times – Malawi 24 – Trends N Africa 

[CIDAF-UCM]