Tras la confirmación por parte de las autoridades kenianas del primer caso importado en el país de enfermedad por el virus Bundibugyo (EVB), la Organización Mundial de la Salud (OMS) colabora estrechamente con el Gobierno de Kenia para intensificar medidas clave de control destinadas a prevenir una mayor propagación del virus.
El gobierno está reforzando la coordinación de la respuesta y la investigación de casos, al tiempo que supervisa y registra a los contactos para mejorar la vigilancia de la enfermedad. Los esfuerzos de respuesta se centran en el cribado en puntos de entrada de alto riesgo y en una comunicación clara sobre los riesgos, involucrando a las comunidades para ayudar a prevenir la infección. Estas medidas se están desplegando rápidamente para garantizar la identificación de casos y ayudar a contener una mayor transmisión.
El paciente, ciudadano keniano, enfermó en la República Democrática del Congo —donde residía— y recibió tratamiento en varios centros sanitarios de dicho país. Posteriormente, viajó por carretera hasta Kampala (Uganda) pasando por Beni el 2 de octubre de 2026 y voló a Nairobi, donde llegó el 3 de octubre de 2026. A su llegada, fue trasladado a un hospital de Nairobi y aislado de inmediato. Las muestras analizadas dieron positivo para el virus Bundibugyo tanto en el Laboratorio Nacional de Referencia de Virología como en el Instituto de Investigación Médica de Kenia. A pesar de recibir cuidados de apoyo, el paciente falleció la noche del 5 de octubre de 2026 y fue inhumado el 6 de octubre de 2026, siguiendo el protocolo del país para entierros seguros y dignos en casos de ébola.
El Gobierno de Kenia notificó el caso a la OMS el 6 de octubre de 2026, en cumplimiento del Reglamento Sanitario Internacional (2005). Kenia es el cuarto país que confirma casos de EVB. La República Democrática del Congo está respondiendo a un brote de EVB en curso, mientras que Uganda —donde se detectó por primera vez la especie del virus Bundibugyo en 2007— dio por finalizado su último brote en agosto de 2026. La mayoría de los casos en Uganda fueron importados de la República Democrática del Congo, y los pocos restantes fueron contraídos localmente entre contactos y trabajadores sanitarios vinculados a los casos importados. Francia notificó un caso de enfermedad por el virus del Ébola (EVE) relacionado con un viaje en junio de 2026.
Hasta la fecha, las autoridades sanitarias de Kenia han identificado a 28 contactos, entre ellos familiares y personal sanitario que atendió al paciente. Asimismo, están localizando a 23 pasajeros y cuatro miembros de la tripulación del mismo vuelo, y se están organizando las medidas pertinentes de seguimiento y cuarentena para las personas consideradas en situación de riesgo.
«La preparación ante emergencias sanitarias nos otorga una ventaja inicial. Kenia ha implementado importantes medidas de control de brotes. La prioridad ahora es actuar con rapidez para detectar nuevos casos antes de que el virus tenga oportunidad de propagarse. Estamos apoyando los esfuerzos en curso para reforzar la respuesta y, mediante una acción rápida y coordinada, podemos evitar que el virus se arraigue y frenar un posible brote de mayor magnitud», declaró el Dr. Mohamed Janabi, Director Regional de la OMS para África.
Kenia se encuentra en estado de alerta máxima desde mayo de 2026, momento en que se declararon brotes en la República Democrática del Congo y Uganda. A fecha de 6 de octubre de 2026, Kenia había sometido a controles a más de 652 000 viajeros que entraban en el país, analizado 267 muestras de casos sospechosos y formado a unos 5000 profesionales sanitarios en materia de prevención y gestión del ébola.
La OMS y sus asociados han apoyado al Ministerio de Salud y al Instituto Nacional de Salud Pública de Kenia en estas iniciativas. Esto incluye la realización de simulacros de ébola y la formación de un equipo nacional de instructores de respuesta rápida, entre los que figuran profesionales que participaron en la respuesta al brote de África Occidental de 2014-2016. Se han identificado y evaluado unidades de aislamiento en 27 condados de alto riesgo de Kenia, se ha formado a gestores de casos y se han actualizado las herramientas de vigilancia del ébola para permitir la rápida identificación, notificación e investigación de los casos sospechosos. También se han reforzado las actividades de comunicación de riesgos y participación comunitaria mediante mensajes públicos, difusión en medios de comunicación, interacción con la comunidad, apoyo a centros de llamadas y el seguimiento y respuesta ante rumores y desinformación.
Asimismo, la OMS ha suministrado cerca de 1000 pruebas de detección del ébola y 1000 kits de equipo de protección individual a los condados de alto riesgo de Kenia. La puntuación de preparación de Kenia frente al ébola —que mide los avances en aspectos clave como la vigilancia, las pruebas de laboratorio, las instalaciones de aislamiento y tratamiento, y los equipos de respuesta capacitados— aumentó del 66 % en mayo al 82 % en julio de 2026.
La OMS desaconseja imponer restricciones a los viajes o al comercio con la República Democrática del Congo, Uganda o Kenia, basándose en la información disponible actualmente. La OMS sigue supervisando de cerca y, cuando es necesario, verificando las medidas comerciales y de viaje relacionadas con este evento.
La OMS y los CDC de África hacen un llamamiento para que se mantenga el apoyo a la respuesta en los países afectados. La solidaridad mundial, junto con respuestas lideradas por los gobiernos y la participación activa de las comunidades, constituye la mejor vía para poner fin al brote.
Fuente: OMS
[CIDAF-UCM]
