El fenómeno meteorológico de El Niño ha situado a los distritos mozambiqueños de Doa, en la provincia de Tete, Morrumbala y Lugela, en Zambézia, en el nivel máximo de vulnerabilidad nutricional. Según una evaluación del Grupo de Nutrición, la mayor parte del país enfrenta un severo riesgo alimentario debido a la combinación de las diversas adversidades climáticas, brotes de cólera, acceso limitado al agua potable y desplazamientos de población.
Las proyecciones indican que entre julio y septiembre de 2026 la inseguridad alimentaria afectará a 1,1 millones de personas (81.000 en nivel de emergencia), cifra que empeorará entre octubre de 2026 y marzo de 2027 hasta alcanzar los 1,8 millones de personas (con 254.000 en situación de emergencia). Además, se ha calculado que 103.617 niños, de entre 6 y 59 meses, y 11.131 mujeres embarazadas y lactantes sufren desnutrición aguda.
Debido a la aproximación cada vez más notoria de este evento climático, el presidente mozambiqueño, Daniel Chapo, ha insistido en adoptar medidas preventivas urgentes e invertir en gestión de agua y alertas tempranas.
Fuente: clubofmozambique
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