Desde el pasado miércoles se han reanudado intensos enfrentamientos entre el Frente Popular de Liberación de Tigray (TPLF) y el Gobierno federal de Etiopía. El TPLF se ha apoderado al menos de tres aeropuertos y ha lanzado ataques en los estados vecinos de Afar y Amhara, alegando que están librando una «guerra defensiva» contra el Gobierno del primer ministro Abiy Ahmed. El TPLF se ha aliado con otros seis grupos armados de todo el país, con la intención de avanzar hacia el sur a través de Amhara en dirección a Addis Abeba. Su ofensiva en Afar tiene como objetivo cortar los suministros procedentes de Yibuti, que proporciona casi toda la carga comercial internacional de Etiopía, incluido el combustible.

Estos combates en el norte de Etiopía continuaron con intensidad durante el fin de semana, avivando el temor de una nueva crisis humanitaria en la región. El conflicto ha producido importantes limitaciones en los medios de comunicación, como interrupciones en servicios de telefonía e internet en el país, dificultando de esta manera, la cobertura del conflicto. Supone, asimismo, un importante temor en la región ya que durante el conflicto de 2020 y 2022, se impuso un bloqueo por el Gobierno federal, que produjo el corte del suministro eléctrico y el suspenso de las operaciones bancarias, lo que interrumpió casi toda la ayuda humanitaria.

Laetitia Bader, subdirectora de la división de África de la ONG internacional Human Rights Watch (HRW), expresó su preocupación respecto al impacto que el conflicto supone para la población civil, donde la atención diplomática de la situación ha sido reducida, enfrentándose a devastadoras crisis humanitarias y de derechos humanos. «En el vecino Sudán estamos ante la mayor crisis humanitaria del mundo», afirmó Bader. A su vez, Antonio Guterres, secretario general de las Naciones Unidas, alertó del uso de drones para cargar contra medios de comunicación y contra la población civil.

Por otro lado, el comandante del ejército etíope, Birhanu Jula acusó el domingo, durante unas declaraciones realizadas en el canal de YouTube del ejército, a Eritrea y Sudán de respaldar los grupos armados que combaten contra sus tropas, señalando el interés de servir a potencias externas.

Fuente: Africa News

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