Una delegación de Caritas Uganda llegó el 2 de septiembre de 2026 a la subregión de Karamoja para entregar suministros de ayuda y expresar su solidaridad con las comunidades que enfrentan una grave escasez de alimentos. La región ha sido azotada por una hambruna aguda, atribuida en gran medida a las duras condiciones climáticas que han afectado la producción de alimentos y los medios de subsistencia.

Según los informes, los niños, las mujeres embarazadas y lactantes, así como las personas mayores, se encuentran entre los más afectados por la crisis alimentaria, y muchos de ellos presentan signos de desnutrición grave.

En declaraciones telefónicas a nuestro reportero ayer por la noche, el director de Caritas-Kasese, Anyasio Mbusa, señaló que las familias de las comunidades afectadas necesitan urgentemente alimentos, agua potable y apoyo para proteger su ganado. Mbusa indicó que su intervención responde a un llamamiento de la Conferencia Episcopal de Uganda para apoyar a las dos diócesis católicas más afectadas por la crisis: Kotido y Moroto. El religioso afirmó que , aunque los suministros puedan parecer insuficientes dada la magnitud de la crisis, marcarán una diferencia para las comunidades afectadas.

El presidente de la Conferencia Episcopal de Uganda (UEC), el obispo Joseph Anthony Zziwa, de la diócesis de Kiyinda-Mityana, pidió a todos los obispos que organizaran esfuerzos de ayuda en sus respectivas diócesis para asistir a la población de Kotido y Moroto, donde miles de familias siguen sufriendo una grave escasez de alimentos.

En respuesta a esta solicitud, la diócesis de Kasese lanzó una campaña en la que se recaudaron más de 60 millones en efectivo (cerca de 400000 €) para ayudar a las personas que padecen hambre aguda en las diócesis hermanas de Kotido y Moroto.

Masereka Peter

Fuente: AMECEA

[CIDAF-UCM]