El gobierno de Kenia ha otorgado un plazo de 90 días, desde el pasado 8 de septiembre, a los extranjeros que gestionan negocios en el país para obtener o actualizar la documentación requerida, incluidos los permisos de trabajo y las licencias comerciales. El portavoz presidencial, Hussein Mohamed, declaró que los organismos gubernamentales llevarían a cabo el proceso en colaboración con las embajadas extranjeras. Asimismo, advirtió contra las amenazas, el acoso y la intimidación hacia los empresarios extranjeros.
Algunos kenianos se quejan de que los extranjeros han ocupado empleos de baja cualificación y han establecido pequeños negocios, generando lo que consideran una competencia desleal para la población local.
La economía de Kenia, la más sólida de África Oriental, ha atraído tanto a inversores extranjeros como a trabajadores de países vecinos.
El presidente de Kenia William Ruto instruyó a los legisladores kenianos para que ampliaran un proyecto de ley actualmente en trámite parlamentario, con el fin de incluir disposiciones sobre una participación equitativa de los extranjeros en las pequeñas empresas e identificar sectores que podrían reservarse para los ciudadanos locales.
La directriz presidencial sembró el pánico sobre todo entre las numerosas comunidades burundesa y congoleña. El 7 de septiembre, cientos de ciudadanos burundeses acudieron a su embajada en Nairobi, la capital keniana, para tramitar su documentación. Otros consideraban la posibilidad de regresar a su país por temor a perder sus vidas.
Fuente: Citizen Digital
[Traducción y edición, Jesús Zubiría]
[CIDAF-UCM]
