Debido al brote de ébola, la administración Trump ha decidido prohibir temporalmente a los ciudadanos estadounidenses en la República Democrática del Congo regresar directamente a Estados Unidos en vuelos comerciales. Los afectados deberán permanecer 21 días en un tercer país, el período máximo de incubación del virus, antes de poder abordar. Washington justifica esta medida citando la progresión de la epidemia y varios casos identificados entre ciudadanos estadounidenses.

Si bien las autoridades estadounidenses mencionan un riesgo de propagación cerca de Kinshasa, datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) indican que los brotes se mantienen concentrados en el noreste del país, a más de 1.500 kilómetros de la capital. La epidemia, causada por la cepa Bundibugyo ha provocado, según el informe oficial del pasado fin de semana, 1.926 casos confirmados y 702 muertes, sin que exista una vacuna o tratamiento aprobado.

Esta restricción de la administración Trump solo se aplicará a los ciudadanos estadounidenses que deseen regresar a Estados Unidos y no constituye un cierre de las fronteras congoleñas. La OMS continúa desaconsejando las restricciones de viaje y recomienda realizar pruebas y monitorear la salud. Al momento del anuncio, no se había registrado ninguna reacción oficial de las autoridades congoleñas.

Fuente: Beto

[CIDAF-UCM]