Los enfrentamientos registrados en la zona meridional del condado de Tonj, en el estado de Warrap, a unos 200 kilómetros al noroeste de Juba, la capital, han dejado un resultado de 19 muertos y 14 heridos. Según la prensa local, la violencia se enmarca en un contexto de crecientes tensiones intercomunitarias, agravadas por el clima político previo a las elecciones previstas para diciembre de 2026 y por la persistente crisis humanitaria que afecta al país.
El ministro de Información del estado de Warrap informó a la prensa local que los enfrentamientos comenzaron en las primeras horas del lunes 6 de julio: «Recibimos un informe alrededor de las 5 de la mañana de las autoridades del condado de Tonj Sur, según el cual un grupo de criminales atacó a la comunidad de Manyangok, teniendo como objetivo los poblados de Ajiwel y Manyin. El enfrentamiento causó víctimas en ambos bandos». La misma fuente informativa señaló que un número no precisado de viviendas había sido completamente destruido por los incendios durante los ataques, dejando a numerosas familias sin hogar.
Las autoridades relacionan las nuevas violencias con el ciclo de ataques y represalias que afecta a la zona desde finales de 2025. Según el ministro «el conflicto entre las comunidades continúa desde finales de 2025 y podría estar vinculado a la persistente espiral de ataques y venganzas. Sin embargo, el episodio más reciente requiere una investigación independiente».
Para contener la escalada de violencia, el gobierno del estado de Warrap ha desplegado las Fuerzas de Defensa del Pueblo de Sudán del Sur (SSPDF), junto con la policía y otros cuerpos de seguridad, con el objetivo de restablecer el orden en la zona afectada por los enfrentamientos.
AP
Fuente: Agencia Fides
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