La investigación Education Under Attack 2026, divulgado por la Coalición Global para Proteger la Educación de los Ataques (GCPEA), informa que más de 220 escuelas han sido atacadas en Mozambique desde 2017, sobre todo en la provincia de Cabo Delgado, y al menos 12 fueron utilizadas para fines militares entre 2022 y 2023.

El documento indica que, aunque se constata recientemente una reducción en el número de ataques directos — con seis incidentes registrados en el período entre 2022 y 2023 —, el sector de la educación continúa siendo vulnerable en el contexto del conflicto armado en curso en el norte del País.

La GCPEA alerta que el uso militar de las escuelas continúa representando uno de los principales riesgos para el acceso a la educación en zonas de conflicto. Según el informe, el uso de infraestructuras escolares para fines militares ha sido constatado particularmente en la provincia de Cabo Delgado, provincia afectada por una insurgencia armada desde 2017.

El informe muestra que la mayoría de los ataques a escuelas son atribuidos a grupos armados no estatales relacionados con la insurgencia islámica en Cabo Delgado.

El impacto de la violencia no se limita a la destrucción de infraestructuras escolares. El documento destaca también casos de raptos de mujeres y jóvenes, el reclutamiento forzado de niños-soldado y frecuentes daños a las infraestructuras educativas, agravando así la crisis humanitaria en la región.

Datos recientes de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) indican que casi 20000 personas, mitad de ellas niños, huyeron solo en el último mes debido a ataques en el distrito de Ancuabe.

Fuente: O País

[Traducción y edición, Jesús Zubiría]

[CIDAF-UCM]