El horizonte de Abiyán, Costa de Marfil, se está transformando con la finalización de la Torre F, un rascacielos de 76 pisos que se convertirá en el edificio más alto de África cuando abra sus puertas a finales de este año. Ubicada en el distrito de la Ciudad Administrativa, la estructura principal se elevará 333 metros, mientras que una distintiva aguja corona el edificio, elevándolo a un estatus récord de 421 metros, superando a la Torre Icónica de Egipto, que mide 394 metros y está situada en la Nueva capital Administrativa del país a menos de medio centenar de kilómetros de El Cairo.
Según informa Stefan Ionescu para New Atlas, la Torre F, construida por PFO Africa, es la pieza central de una iniciativa gubernamental para consolidar las oficinas públicas que actualmente se encuentran dispersas por Abiyán. Al reunir una amplia gama de servicios administrativos en un único complejo de gran altura, las autoridades buscan mejorar la eficiencia, reducir los costos de alquiler y el uso del suelo. La nueva estructura se unirá a los cinco edificios ya existentes en el complejo de la Ciudad Administrativa, conocidos como Torres A, B, C, D y E.
Diseñado por el renombrado arquitecto Pierre Fakhoury, nacido en Costa de Marfil, de padres libaneses, diseñador de la Basílica de Nuestra Señora de la Paz de Yamusukro y propietario del grupo de construcción PFO, del que fue presidente hasta que cedió su cargo a su hijo, el rascacielos posee un fuerte simbolismo cultural. Su forma simétrica se inspiró en las máscaras tradicionales africanas, combinando la arquitectura moderna con referencias al patrimonio artístico del continente. El proyecto en sí tiene una larga historia, con planes iniciales que datan de la década de 1970.
Una de las características más distintivas de la torre es la «linterna», una plataforma de observación acristalada ubicada en la cima. A diferencia de muchos rascacielos de oficinas que restringen el acceso a inquilinos y empleados, la linterna estará abierta al público. Los visitantes accederán a la plataforma de observación mediante un ascensor panorámico.
La construcción del rascacielos ha requerido importantes soluciones de ingeniería debido a la inestabilidad del terreno. La estructura de 170.000 toneladas se sustenta sobre 70 cimentaciones de acero que llegan a una profundidad de entre 60 y 70 metros bajo el suelo. Estos soportes están conectados a una losa de hormigón armado de 3,5 metros de espesor, lo que proporciona la estabilidad necesaria para un edificio de esta envergadura.
La Torre F ofrece aproximadamente 140.000 metros cuadrados de superficie útil. El edificio albergará oficinas gubernamentales, salas de conferencias, restaurantes, auditorios y aparcamiento subterráneo. El transporte vertical se realiza mediante 21 ascensores de pasajeros y dos montacargas diseñados para equipos y mercancías.
La sostenibilidad también ha sido un pilar fundamental del proyecto. La Torre F ha obtenido la certificación EDGE, un estándar internacional para edificios ambientalmente eficientes. Su fachada de doble capa incluye 16.000 paneles de vidrio que ayudan a reducir la ganancia de calor solar al reflejar la luz solar. Una capa interior adicional proporciona protección contra la infiltración de agua y el fuego, mejorando tanto la seguridad como el rendimiento energético.
Fuente: PFO Africa
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