La oposición de la República Democrática del Congo lanza la coalición “C64” contra un posible cambio constitucional, por Ramón Arozarena

26/05/2026 | Bitácora africana, Crónicas y reportajes

 

Cuando faltan dos años y medio para el fin del segundo mandato de Félix Tshisekedi, los principales partidos de la oposición congoleña han decidido aliarse para impedir cualquiera modificación constitucional. Se aproximan a la posición prudente de la Iglesia católica y tratan de apoyarse en la movilización de los movimientos ciudadanos, como LUCHA (Lutte pour le changement), que hace ya 10 años logró que Joseph Kabila diera marcha atrás en sus similares pretensiones.

En una sala del colegio Bobote (jesuitas), en Kinshasa, se reunieron varios centenares de militantes y simpatizantes de diversos partidos opositores y representantes de movimientos sociales y lanzaron oficialmente la Coalición Artículo 64 (“C64”). El objetivo de esta agrupación impedir la pretensión del presidente Tshisekedi de optar a un tercer mandato, lo que se califica de “golpe constitucional”.

El nombre de la plataforma unitaria C64 alude al artículo 64 de la constitución en vigor, que establece que “todo congoleño tiene el deber de hacer fracasar el intento de cualquier individuo o grupo de individuos que tome el poder por la fuerza o que lo ejerce violando disposiciones de la presente Constitución”. Esta disposición constituye el fundamente jurídico y moral de la movilización de la coalición. El portavoz de la recién formada coalición ha insistido en que “toda tentativa de cambiar la constitución significa un derrocamiento del orden constitucional”. Los firmantes estiman que el jefe de Estado sería culpable de “alta traición”.

Cabe recordar que el presidente Tshisekedi con ocasión de un encuentro con la prensa, el pasado 6 de mayo, había abierto la puerta a una candidatura suya (la tercera) en 2028, siempre que el “pueblo se la pidiera” en referéndum. “Si el pueblo quiere que yo pueda tener un tercer mandato, lo aceptaré, si Dios me da vida”.

La C64 puede contar con el influyente peso de la Iglesia que en marzo advirtió que “si bien el principio de una revisión constitucional es constitucional…, sería aventurado abrir este capítulo en un contexto que no es consensual”. Esta posición, ni frontalmente opuesta ni complaciente con el poder, concede a la Iglesia una posición de árbitro. Ya en 2016 y 2018 los obispos fueron actores activos frenando las pretensiones en el mismo sentido de Joseph Kabila. Hoy consideran “azarosa” una revisión constitucional debido a la interminable guerra en el este, al desplazamiento de millones de congoleños y a la ausencia de un consenso sobre la cuestión.

Otro apoyo importante para la C64 es la sociedad civil, y sobre todo el movimiento LUCHA (Lutte pour le changement), que incluso antes de la creación de la Coalición se había enfrentado abiertamente a los proyectos del presidente. Es muy probable que otras asociaciones de defensa de los derechos humano se adhieran a las manifestaciones que la C64 va convocar en Kinshasa y otras ciudades congoleñas.

Los congoleños recuerdan perfectamente que entre el año 2015 y 2018 se produjeron grandes movilizaciones sociales y políticas que caracterizaron el final del mandato de Joseph Kabila. En aquella época, tan próxima por otro lado, el partido de Etienne Tshisekedi, padre de Félix Tshisekedi, actual presidente, la UDPS, figuró entre los principales motores de la protesta que impidió que Kabila pudiera optar a un tercer mandato. Que ahora ese mismo partido promueva la revisión constitucional es una ironía política que la C64 no ha dejado de subrayar.

La reacción de la UDPS y del gobierno no se ha hecho esperar. Y su réplica ha sido la puesta en pie de la C4 (Coalición de los Congoleños por el Cambio Constitucional). La guerra entre coaliciones está servida.

El panorama tiene su lado un tanto ridículo y hasta escandaloso para cualquier observador no atrapado por la polarización y la radicalización de este debate político, alejado de los graves problemas y urgencias de las poblaciones congoleñas que bien merecerían la creación de un frente común para resolverlos: guerra, movimientos rebeldes, proliferación de grupos armados, ocupación de zonas y saqueo de las riquezas congoleñas, fragilidad del Estado, masivos desplazamientos de poblaciones, pobreza…

Ramón Arozarena

[CIDAF-UCM]

Autor

  • Catedrático de Francés, jubilado.

    Cooperante con su mujer en Ruanda, como profesores de la Escuela Normal de Rwaza, de 1969 a 1973.

    Coordinador de la red de escuelas primarias en los campos de refugiados ruandeses de Goma (Mugunga, Kibumba, Kahindo y Katale), en 1995, con un programa de Caritas Internacional.

    Observador – integrado en las organizaciones de la sociedad civil congoleña – de las elecciones presidenciales y legislativas de la República Democrática del Congo, en Bukavu y en Bunia, en julio y octubre de 2006.

    Socio de las ONGDs Nakupenda-Áfrika, Medicus Mundi Navarra y colaborador de los Comités de Solidaridad con África Negra (UMOYA).

    Ha traducido al castellano varios libros relativos a la situación en Ruanda.

    Ha escrito y/o traducido para CIDAF (Ahora Fundación Sur) algunos cuadernos monográficos sobre los países de la región de los Grandes Lagos.

    Parlamentario por Euskadiko Ezkerra, entre 1987-1991, en el Parlamento de Navarra.

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