Diversas fuentes han informado sobre el propósito del gobierno de Donald Trump de ampliar el programa de refugiados de Estados Unidos para admitir al país a 10.000 afrikáneres, grupo minoritario de sudafricanos blancos que descendían de los antiguos colonos holandeses. Según la documentación obtenida por un periódico estadounidense, la propuesta elevaría el límite anual de refugiados de 7.500 a 17.500 personas, suponiendo un coste cercano a los 100 millones de dólares. La Casa Blanca justifica la medida asegurando que los afrikáneres enfrentan discriminación racial y amenazas a su seguridad en territorio sudafricano, llegando incluso a describir la situación como una “emergencia de refugiados”.
El gobierno de Sudáfrica ha rechazado las acusaciones sobre que los afrikáneres esten sufriendo discriminacion dentro del país. El presidente Cyril Ramaphosa calificó tales denuncias como discursos basados en el “victimismo blanco” y la “supremacía blanca”, lo que recuerda la tensión que existe entre Estados Unidos y Sudáfrica, habiendo aumentado desde el regreso de Trump al poder, especialmente por la pertenencia del país africano a los BRICS y después de los aranceles impuestos a los productos sudafricanos y las críticas de Estados Unidos a las políticas de reforma agraria impulsadas para reducir las desigualdades heredadas del apartheid. Además, la administración estadounidense denunció un incidente ocurrido en Johannesburgo, donde autoridades sudafricanas allanaron un centro relacionado con solicitudes de refugio afrikáneres.
La propuesta no ha quedado desapercibida dentro de Estados Unidos, ya que el acceso al programa de refugiados sigue muy limitado para personas que huyen de guerras y crisis humanitarias en África y Oriente Medio. También, durante el gobierno de Joe Biden, el límite de admisión había aumentado hasta 125.000 refugiados en 2024, pero Trump lo redujo drásticamente tras volver al cargo. De igual manera, organizaciones defensoras de refugiados y varios analistas consideran que esta política está favoreciendo solamente a un grupo minoritario privilegiado, mientras millones de desplazados en el mundo continúan encontrando grandes obstáculos para entrar en territorio estadounidense.
Fuentes: Business Insider Africa
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