La nueva ley aplicada a las redes sociales en Gabón desde abril de 2026, ha generado un debate muy intenso sobre el futuro de la libertad de expresión en el país. Las novedosa normativa, anunciada el 8 de abril, introduce controles estrictos sobre el uso de las plataformas digitales, eliminando el anonimato en internet. Esta reforma se basa en una ordenanza firmada el 26 de febrero de 2026 por el presidente Brice Oligui Nguema, que obliga a los usuarios a identificarse con datos personales verificados, como puede ser su nombre completo, domicilio y documento de identidad. Además, tanto las plataformas como los usuarios pueden enfrentar sanciones importantes, incluyendo multas de hasta 50 millones de francos CFA (unos 89.000 dólares) o incluso penas de prisión en casos graves si no acatan las normas impuestas por el gobierno.

Más allá de estas medidas, la ley supone una transformación en la forma en que se utiliza internet en la vida cotidiana en el país. No tratándose de una restricción puntual, sino de una transformación estructural del entorno digital. Un ejemplo sería la introducción de la llamada “responsabilidad solidaria”, lo que implica que compartir contenido ilegal también puede ser castigado. Asimismo, los administradores de los grupos deben moderar activamente las conversaciones, prohibiendo la difusión de los deepfakes perjudiciales y fijando una edad mínima de 16 años para acceder a redes sociales. Las plataformas disponen de un plazo de 12 meses para adaptarse, aunque existe incertidumbre sobre si algunas empresas internacionales aceptarán cumplir con estas exigencias.

Este cambio también tiene implicaciones más amplias a nivel regional. A diferencia de otros países de África, donde los gobiernos han respondido las protestas bloqueando temporalmente el acceso a internet, Gabón está apostando por un modelo de control permanente. De hecho, el pasado 17 de febrero ya se habían restringido aplicaciones como WhatsApp, Facebook y TikTok por motivos de incitación en contra de la seguridad del país. Esta evolución se enmarca en un contexto político cargado de diversas protestas como el intento de golpe de Estado de 2019 y el golpe de agosto de 2023 que ocasionó la llegada al poder del actual presidente Oligui. 

Fuente: Techpoint.africa

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