El conflicto reciente en Oriente Medio ha generado consecuencias inmediatas en el resto del mundo, los países africanos han visto un creciente aumento de las cadenas de suministros que provoca la subida de precios en la energía. Esta información la reveló el presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa el miércoles por la mañana en la African Energy Indaba en Ciudad del Cabo, en la que asisten funcionarios gubernamentales y líderes del sector energético.
Los recientes ataques de Estados Unidos e Israel en territorio iraníe, causaron no solo que Teherán, capital de Irán, cierre sus instalaciones de petróleo y gas, sino también se vea interrumpido el transporte marítimo que se realiza en el Estrecho de Ormuz. Según el presidente, las consecuencias recientes del conflicto pueden ser una oportunidad del continente africano de convertirse en un importante exportador de productos terminados y de hacer alianzas que permitan crecer económicamente al continente africano.
Ramaphosa también hizo hincapié sobre como sucesos que afectan negativamente a la economía ya sea guerras como la de Rusia y Ucrania o la pandemia de la COVID-19, ponen al descubierto la dependencia de muchos países africanos a productos extranjeros.
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