Estados Unidos impuso, el pasado 2 de marzo, sanciones contra las fuerzas de defensa y altos mandos militares de Ruanda por su papel en los combates en curso en el este de la República Democrática del Congo (RDC). También ha exigido su retirada inmediata de esta región rica en minerales.

Washington afirma que las acciones militares de Ruanda en la RDC están saboteando el acuerdo de paz entre ambos países, firmado en diciembre de 2025 y mediado por Estados Unidos. En aquel momento, el presidente Donald Trump describió el acuerdo como un gran milagro tras años de violencia en el este del Congo. Pero también advirtió que cualquier parte que lo violara se enfrentaría a severas sanciones. Estados Unidos, que intervino en la negociación del acuerdo, lo hizo después de que Kinshasa propusiera el acceso a sus minerales a cambio de seguridad; ese sería el eje del acuerdo entre el gobierno de Estados Unidos y el de la República Democrática del Congo (RDC), firmado el pasado 4 de diciembre en Washington.

Sin embargo, pocas semanas después de la firma del acuerdo los rebeldes del M23, respaldados por Ruanda, capturaron Uvira, ciudad clave en la región, aunque posteriormente tuvieron que retirarse bajo presión estadounidense. Ruanda ha rechazado durante mucho tiempo las acusaciones de apoyo a los rebeldes, pero el Departamento del Tesoro de Estados Unidos afirmó que las conquistas territoriales del M23 habrían sido imposibles sin su apoyo.

Fuente: Africanews

[Traducción y edición, Jesús Zubiría]

[CIDAF-UCM]