Las autoridades italianas han detenido a Guillaume Harushimana, un burundés de 50 años, al estar relacionado con el asesinato de tres monjas misioneras que provenían de Italia. El suceso habría ocurrido en Bujumbura, capital comercial de Burundi en 2014. Según los datos, el hombre, en connivencia con el jefe de la policía secreta de Burundi, habría sido designado por este último para organizar y apoyar el ataque a las víctimas. Anteriormente ya había sido interrogado por la policía de Parma, pero se le dejo marchar al ofrecer pruebas de que no estaba en Burundi durante los asesinatos.
La información proporcionada por los investigadores y la fiscalía han revelado que la posible causa del crimen se debía a que las monjas se habrían negado a prestar ayuda médica a las milicias burundianas desplegadas en el Congo. Por lo que, tras su orden de asesinato, cuatro personas habrían entrado en su complejo disfrazados de clérigos y habrían salido con uniformes de policía.
El caso fue reabierto tras nuevas pistas ofrecidas por el libro realizado por Giusy Baioni, periodista de investigación, en la que daba nuevos testimonios de otras monjas misioneras que no habrían sido escuchadas en su momento por las autoridades del país.
Fuentes: Reuters
[CIDAF-UCM]


