El activista conservador y escritor Leo Brent Bozell III ha sido elegido por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, como embajador en Sudáfrica, donde intentará recomponer los lazos entre ambos países.

Las relaciones entre Sudáfrica y Estados Unidos se han deteriorado durante el último año debido a las declaraciones públicas del presidente estadounidense. Trump acusó al país africano “de perseguir a su minoría blanca”, criticó sus vínculos con Rusia y China e “impuso elevados aranceles a sus exportaciones y recortó toda la ayuda”. Será el primer embajador de Washington en Pretoria desde que el secretario de Estado, Marco Rubio, declarara persona non grata a Ebrahim Rasool, embajador sudafricano en los Estados Unidos de 2020 a 2015 y nuevamente nombrado en 2025.

En su audiencia de confirmación ante el Senado, Bozell aseguró que asumirá el cargo “con respeto por el pueblo sudafricano” y que ve “una oportunidad real para una asociación duradera”, pese a las diferencias entre ambos gobiernos. Entre sus prioridades mencionó presionar a Sudáfrica para que retire su demanda por genocidio contra Israel ante la Corte Internacional de Justicia, impulsar el programa de refugiados promovido por Trump para sudafricanos blancos y reforzar los lazos comerciales. Pretoria rechaza que su minoría blanca esté perseguida, aunque ha indicado que no bloqueará el plan estadounidense de llevarse como refugiados de forma voluntaria a los sudafricanos blancos que quisieran.

Durante los años ochenta Bozell se opuso a los contactos con el Congreso Nacional Africano (ANC) por su cercanía a la Unión Soviética, pero señaló que pese a su postura de entonces siente un “profundo respeto por Nelson Mandela”.

Fuentes: Reuters

[CIDAF-UCM]