El ciclón Gezani golpeó duramente Madagascar, durante el pasado 10 de febrero, dejando cerca de 36 muertos y más de 8000 desplazados en el noreste del país. La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) mandó ayuda urgente a Toamasina para ayudar con las consecuencias del desastre.

Roger Charles Evina, el jefe de la OIM en Madagascar, declaró que se estaba trabajando codo a codo con el gobierno y otras organizaciones para apoyar a las familias que lo perdieron todo. Gezani llegó con vientos durísimos, inundando y destrozando todo a su paso. Los pueblos de la costa y del interior fueran duramente dañados, afectando a casas e infraestructura, lo que complica conseguir los productos de salud y primera necesidad. Gran cantidad de familias están refugiadas en centros de evacuación, escuelas y donde pueden. El gobierno declaró la emergencia nacional.

Los equipos de la OIM están ayudando a coordinar la ayuda y ver qué se necesita, trabajando con las autoridades para que los centros de evacuación estén lo mejor posible. Urgen refugios, agua, comida, medicinas y seguridad. Desde la OIM y el gobierno se está analizando las necesidades para dirigir la ayuda, incluyendo dinero para que la gente tenga dónde quedarse o para que empiecen a reconstruir sus vidas. Las familias con casas dañadas son la prioridad para que puedan encontrar un lugar seguro o reconstruir.

El jefe de la OIM visitó un campamento con 260 personas desplazadas junto con el presidente de Madagascar. Llegar a las zonas afectadas es complicado por los daños en las carreteras y las comunicaciones. Se cree que las necesidades van a crecer conforme se sepa todo el daño que hizo el ciclón. La OIM piensa seguir apoyando durante los próximos días, trabajando con el gobierno y otras organizaciones para ayudar a los que más lo necesitan.

Fuente: OIM

[CIDAF-UCM]